Por Gram Slattery y Humeyra Pamuk
WASHINGTON, 30 ene (Reuters) - Responsables estadounidenses y europeos están cada vez más preocupados porque cientos de millones de dólares en ayuda energética prometida a Ucrania por Estados Unidos siguen sin liberarse, a pesar de que un invierno gélido ha llevado al límite la red eléctrica del país, dañada por la guerra, según varias fuentes familiarizadas con el asunto.
Los fondos en cuestión estaban destinados inicialmente a ayudar a Ucrania a importar gas natural licuado y a reconstruir la infraestructura energética dañada por los ataques rusos, según las fuentes, entre las que se encuentran un funcionario estadounidense y otro ucraniano. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) había notificado al Congreso durante el Gobierno del expresidente Joe Biden su intención de desembolsar al menos parte de los fondos, según dos de las fuentes, que solicitaron el anonimato para hablar de las deliberaciones internas.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
Sin embargo, después de que USAID fuera efectivamente cerrada en las primeras semanas del Gobierno de Trump, algunos de los fondos quedaron en lo que las fuentes describieron como un limbo burocrático.
Algunos responsables del Gobierno han abogado por que el Departamento de Estado, que supervisa lo que queda de USAID, desembolse los fondos, según las fuentes. Otros, en cambio, han presionado para que intervenga la Corporación Financiera de Desarrollo, una agencia federal hasta ahora poco conocida que se espera que desempeñe un papel importante en la reconstrucción de Ucrania.
UNA HISTORIA DE PAUSAS
El Gobierno de Trump ya ha pausado o retrasado la ayuda a Ucrania en otras ocasiones. Por ejemplo, Estados Unidos ha suspendido temporalmente los envíos de ayuda militar en varias ocasiones, en algunos casos para forzar concesiones por parte de Ucrania en medio de las negociaciones de paz lideradas por Estados Unidos entre Moscú y Kiev.
En esta ocasión, el retraso en la ayuda energética parece deberse a la confusión burocrática y a las luchas internas, más que a un intento de ejercer presión sobre Ucrania, según dos de las fuentes.
Aun así, la ayuda paralizada —valorada en unos 250 millones de dólares por dos de las fuentes— ha suscitado frustración en las últimas semanas, ya que los ataques rusos contra centrales eléctricas y gasoductos han dejado a millones de ucranianos expuestos al brutal frío invernal, según tres responsables, un ucraniano, un estadounidense y un europeo, y otras dos personas con conocimiento sobre el asunto.
Una fuente dijo que los asesores del Capitolio eran conscientes del estancamiento de los fondos y estaban buscando información adicional.
Un funcionario ucraniano dijo que Kiev también estaba al tanto, pero temía que abordar el tema pudiera provocar una reacción diplomática adversa. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha reaccionado en ocasiones con frialdad a las solicitudes de ayuda de Ucrania.
Halyna Yusypiuk, portavoz de la embajada ucraniana en Washington, dijo que Ucrania y Estados Unidos estaban colaborando estrechamente en cuestiones relacionadas con la energía.
"Las partes ucraniana y estadounidense trabajan a diario para reforzar la estabilidad del sistema energético de Ucrania", escribió en un correo electrónico.
Con información de Reuters
