Un ataque aéreo israelí mató el miércoles a un hombre, su esposa y su hija de seis años en la Franja de Gaza, informaron las autoridades sanitarias palestinas, mientras se estancaban las negociaciones para avanzar en el acuerdo de alto el fuego en Gaza negociado por Estados Unidos.
El ataque contra un bloque de apartamentos en Deir al-Balah, en el centro de Gaza, causó la muerte de Omar Abú Qassem, su esposa, Asma, y su hija, Habeeba, según los servicios médicos. Su hijo sobrevivió, pero resultó herido, añadieron los servicios médicos.
El ejército israelí dijo que el ataque tenía como objetivo a un miliciano de Hamás.
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En el barrio de Sheikh Radwan, en la ciudad de Gaza, un ataque aéreo israelí causó la muerte de una persona, informaron los servicios médicos. El ejército israelí no se pronunció de inmediato sobre este incidente.
Estas muertes se suman a un balance de más de 1.100 palestinos, en su mayoría civiles, fallecidos a causa de los ataques israelíes desde que entró en vigor, en octubre, el alto el fuego entre Israel y Hamás para poner fin a la guerra, según fuentes sanitarias del enclave. Hamás no suele revelar información sobre sus bajas.
La tregua puso fin a los combates más intensos, pero no ha logrado detener los ataques israelíes, que se producen casi a diario. Cuatro soldados israelíes han sido asesinados por milicianos en Gaza durante el mismo periodo.
LA TREGUA SE DEBILITA
La última oleada de violencia se produce justo cuando los líderes de Hamás concluían este martes en El Cairo otra ronda de negociaciones para la tregua. Las conversaciones —mediadas por Egipto, Turquía y Qatar— tenían como objetivo poner en marcha la segunda fase del plan de paz para Gaza del presidente estadounidense, Donald Trump.
Las conversaciones incluían el desarme de Hamás y la retirada del ejército israelí de la Franja, según fuentes cercanas a las negociaciones, que señalaron que se habían producido pocos avances debido a la profunda desconfianza entre ambas partes.
La segunda fase también incluye permitir que un comité tecnocrático palestino respaldado por Estados Unidos asuma el poder en sustitución de Hamás, el despliegue de una fuerza de seguridad internacional y el inicio de la reconstrucción de Gaza, que ha quedado devastada por la guerra.
Cinco países —Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania— se han comprometido a aportar tropas a la Fuerza Internacional de Estabilización respaldada por Estados Unidos. Sin embargo, aún no se ha desplegado a ninguno de ellos, ya que las negociaciones entre la Junta de Paz de Trump y Hamás llevan meses estancadas.
En su intervención el lunes en una reunión de donantes de ayuda celebrada en Bruselas, Nickolay Mladenov, enviado de la Junta de Paz para Gaza, dijo que visitaría Marruecos el martes para "firmar la contribución de Marruecos a la Fuerza Internacional de Estabilización", y que esperaba "verlos pronto sobre el terreno desempeñando sus funciones".
Mladenov señaló que el alto el fuego de octubre se mantenía, aunque de forma "imperfecta", ya que seguían produciéndose violaciones, y añadió que Hamás aún no ha aceptado lo que él denominó una "hoja de ruta" para las negociaciones.
El responsable de Hamás, Basem Naim, acusó a Mladenov de apoyar la postura de Israel en las negociaciones y de no exigir responsabilidades al país por violar el alto el fuego y no respetar los términos de la primera fase del plan de Trump.
El plan exigía que Israel retirara sus efectivos hasta una línea "amarilla" demarcada, pero Israel ha ido avanzando lentamente con sus soldados y ahora ocupa de hecho más del 60% de la Franja.
Hamás ha afirmado en repetidas ocasiones que no puede avanzar a la segunda fase del plan de paz hasta que se cumplan los términos de la primera fase.
Casi la totalidad de los dos millones de habitantes de Gaza, la mayoría de los cuales han sido desplazados en varias ocasiones, viven ahora en una diminuta franja de tierra a lo largo de la costa, principalmente en tiendas de campaña improvisadas o edificios dañados, bajo el control de Hamás.
Los combatientes liderados por Hamás mataron a 1.200 personas durante su ataque transfronterizo contra Israel el 7 de octubre de 2023, según las cifras israelíes. El Ministerio de Sanidad de Gaza dijo que la ofensiva posterior de Israel en la Franja causó la muerte de más de 73.000 palestinos.
Con información de Reuters
