Irán intensifica los ataques contra bases de Estados Unidos en el Golfo Pérsico

Teherán bloqueó por la fuerza el Estrecho de Ormuz, una vía clave por la que pasa la quinta parte del petróleo mundial. Tras el cierre de la ruta comercial, el precio del barril de crudo saltó más del 4%.

13 de julio, 2026 | 10.50

Las tensiones en Medio Oriente alcanzaron su punto más crítico de las últimas semanas tras un masivo y coordinado intercambio de ataques con misiles y drones entre las fuerzas de los Estados Unidos e Irán. La nueva escalada, que incluyó bombardeos iraníes contra instalaciones militares estadounidenses en varios países del Golfo Pérsico, derivó en un nuevo cierre total del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán, una medida que sacudió de inmediato a los mercados e impulsó al alza los precios internacionales del petróleo.

La Guardia Revolucionaria iraní confirmó este lunes que su ofensiva logró golpear posiciones norteamericanas en Baréin y Kuwait, destruir sistemas de radar en Omán y destruir depósitos de combustible y municiones en una base aérea en Jordania, además de atacar instalaciones clave en Qatar. Por su parte, el Pentágono desplegó una oleada de contraataques durante el fin de semana utilizando aviones, buques de guerra y drones para pulverizar sistemas de defensa aérea costera, rampas de misiles y pequeñas embarcaciones militares iraníes. "Les estamos dando una paliza", afirmó con tono desafiante el presidente de EE.UU., Donald Trump, en una breve entrevista telefónica, dando por terminado el alto el fuego pero dejando una mínima puerta abierta a negociar.

La reanudación de los combates fulminó el principio de acuerdo que ambas potencias habían firmado el mes pasado y que buscaba liberar la navegación comercial en la zona. El negociador jefe de Irán, Mohammad Baqer Qalibaf, fue contundente a través de sus redes sociales: "La era de los acuerdos unilaterales ha terminado. Cumplan su palabra o paguen el precio". Desde Teherán advirtieron que el tráfico marítimo habitual solo se restablecerá si la Marina estadounidense se retira de la vía navegable.

Irán intenta consolidar por la fuerza un sistema permanente de cobro de tasas en el corredor, un punto neurálgico por el que circula la quinta parte del petróleo y gas licuado del planeta. El fin de semana, patrulleras iraníes inutilizaron dos buques comerciales y la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico decretó que el paso quedó suspendido por los "movimientos ilegales" de Washington.

A pesar de que la Casa Blanca intentó bajarle el tono a la crisis asegurando que el tráfico fluvial "sigue fluyendo" y que sus barcos custodian la libertad de navegación, los sitios web de rastreo satelital muestran un panorama desértico en la zona, con apenas unos pocos navíos desviándose por rutas alternativas cerca de Omán.

En este contexto, el petróleo Brent avanzó un 4,3% el lunes por la mañana en los mercados europeos, ubicándose en los 79,31 dólares por barril. Esta nueva disparada del crudo presiona directamente sobre el precio de los combustibles en los surtidores estadounidenses, un frente doméstico extremadamente sensible para Donald Trump, quien se juega su capital político y el control de las cámaras legislativas en las elecciones al Congreso del próximo mes de noviembre.

Con información de Reuters.