Una pila de huesos de yeso daba la bienvenida a los visitantes en la inauguración el lunes en Venecia de la más reciente exposición de Marina Abramović, mientras que guías, vestidos con batas blancas, animaban a los asistentes a interactuar con objetos de cristal para ayudarles a desintoxicarse de la tecnología moderna.
Abramović, la pionera serbia del arte "performativo" que este año cumple 80 años, inauguró "Transforming Energy" en la Gallerie dell'Accademia, días antes de la inauguración oficial de la Bienal Internacional de Arte de la ciudad.
Es la primera artista femenina viva en presentar una exposición en la Gallerie, el principal museo de bellas artes de Venecia, que alberga obras maestras del Renacimiento.
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"Lo único importante de esta muestra es que hay que tomarse un tiempo y desintoxicarse de la tecnología", dijo Abramović en una rueda de prensa, instando a los visitantes a pasar más de unos pocos minutos en la exposición si querían experimentarla plenamente.
El comisario Shai Baitel señaló que la artista pedía a los visitantes que dejen a un lado sus teléfonos y se centren en sí mismos, permitiendo que la energía fluya desde los minerales hacia ellos.
Baitel dijo a Reuters que la exposición era poco habitual, pues pide al "al público que actúe, que conecte con la obra de arte, porque de lo contrario queda incompleta".
Los huesos de la primera sala rinden homenaje a "Balkan Baroque", la "performance" de Abramovic que ganó el León de Oro en la Bienal de Venecia de 1997, cuando se sentó durante días sobre una pila de huesos de vaca e intentó, sin éxito, limpiarlos de sangre.
La obra pretendía remorar el conflicto que asoló en la década de 1990 la antigua Yugoslavia, donde ella nació.
La nueva exposición busca establecer un diálogo entre su obra y las obras maestras renacentistas que cuelgan en la Gallerie.
Por ejemplo, una imagen fija titulada "Piedad", escenificada con su compañero de toda la vida, Ulay, se exhibe frente al cuadro de Tiziano del mismo nombre, que representa a la Virgen María acunando el cadáver de Jesucristo.
Con información de Reuters
