Ucrania está dispuesta a corresponder si Rusia detiene sus ataques contra la infraestructura energética del país, que ha sumido a la capital Kiev en el frío, dijo el viernes el presidente Volodímir Zelenski, y añadió que no había una tregua formal entre los dos países.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves que el presidente ruso, Vladimir Putin, había acordado no atacar Kiev durante una semana debido al frío. Se prevé que las temperaturas en la capital ucraniana bajen hasta los 26 grados centígrados bajo cero el domingo.
Zelenski afirmó que la oportunidad de rebajar la tensión del conflicto fue propuesta por Estados Unidos durante las conversaciones de paz trilaterales celebradas en Abu Dabi el pasado fin de semana. Añadió que la fecha o el lugar de la siguiente ronda de conversaciones, prevista actualmente para este domingo en Emiratos Árabes Unidos, podrían cambiar.
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"Los estadounidenses dijeron que quieren plantear la cuestión de la distensión, con ambas partes demostrando ciertos pasos para abstenerse de utilizar capacidades de largo alcance con el fin de crear más espacio para la diplomacia", dijo Zelenski a los periodistas en Kiev, en unas declaraciones publicadas por su oficina el viernes.
"En esta fase, se trata de una iniciativa de la parte estadounidense y, personalmente, del presidente de Estados Unidos. La consideramos una oportunidad más que un acuerdo".
El Kremlin no hizo comentarios inmediatos sobre la propuesta de un alto el fuego energético.
La Fuerza Aérea ucraniana afirmó el viernes que Rusia había lanzado un misil balístico y 111 drones en ataques nocturnos contra Ucrania.
Las autoridades regionales informaron de ataques aéreos en las regiones del frente, pero no hubo informes sobre ataques a objetivos energéticos.
Si se aplica, el alto el fuego en el sector energético llegaría en un momento crítico de la guerra, que el mes que viene cumplirá cuatro años.
El ejército ruso continúa su avance implacable en la región oriental de Donetsk, en Ucrania, y Moscú envía cientos de drones en ataques casi diarios contra pueblos y ciudades ucranianas alejadas del frente.
Desde el otoño boreal del año pasado, Rusia ha intensificado sus ataques contra el sector energético de Ucrania, sumiendo a Kiev en la oscuridad y el frío en medio de uno de los inviernos más duros de la última década.
Los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra no han dado hasta ahora resultados tangibles. Zelenski afirmó que la delicada cuestión territorial de Donetsk y la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, seguían sin resolverse.
La exigencia de Putin de que Ucrania entregue el 20% que aún controla de Donetsk —unos 5.000 km²— ha supuesto un importante obstáculo para cualquier acuerdo. Zelenski ha descartado ceder el territorio que Ucrania ha defendido con sangre durante años de agotadores combates.
Zelenski afirmó que no sabía cuándo se celebraría la próxima reunión entre los negociadores de Rusia, Ucrania y Estados Unidos.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había dicho el miércoles que los principales enviados del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, que asistieron a la ronda anterior de conversaciones, no participarían en la reunión del fin de semana en Abu Dabi. Zelenski dijo que era importante que todo el mismo personal estuviera presente en la próxima ronda de conversaciones, para supervisar el progreso de lo que se había discutido anteriormente.
"Pero la fecha o el lugar pueden cambiar, porque, en nuestra opinión, algo está sucediendo en la situación entre Estados Unidos e Irán. Y esos acontecimientos podrían afectar al calendario", dijo Zelenski.
(Información adicional de Anna Pruchnicka, edición de Daniel Flynn; edición en español de María Bayarri Cárdenas)
