Un nuevo golpe al bolsillo jaquea la economía de miles de familias formoseñas. En los últimos días, el precio del gas envasado volvió a aumentar en la provincia de Formosa, con subas que oscilan entre el 16,9% y el 20%, según un relevamiento de la Defensoría del Pueblo de Formosa. El incremento impacta de lleno en los hogares que no cuentan con acceso a la red de gas natural y se produce en un contexto de desregulación del mercado a nivel nacional.
En comunicación con la Agencia de Noticias Formosa (Agenfor), el defensor del Pueblo de la provincia, José Leonardo Gialluca, advirtió que la liberación de precios en bienes y servicios esenciales por parte del Gobierno nacional provoca "incrementos injustificados que dificultan el acceso al gas envasado", especialmente para los sectores más vulnerables. En ese marco, recordó que la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (ADPRA) rechazó la Resolución 216/24, al considerar que la desregulación del GLP favorece a los grandes distribuidores y agrava la situación social.
Según el informe oficial, en febrero de 2026 la garrafa de 10 kilos ya supera los $16.000 en los programas locales, alcanza los $19.000 en distintos barrios de la capital y llega a costar $22.000 o más en localidades del interior, según el punto de venta y la ubicación. El aumento de los combustibles y la falta de controles profundizan estas diferencias, en un mercado que funciona únicamente bajo la lógica de la oferta y la demanda.
El rol de REFSA Gas
En este contexto, REFSA Gas se posiciona como la única empresa que mantiene un precio de referencia uniforme en toda la provincia, con la garrafa de 10 kilos a $19.000, valor que sigue siendo considerablemente inferior al que se cobra en estaciones de servicio, comercios y cooperativas privadas. Desde la Defensoría del Pueblo recomendaron a los consumidores comparar precios y recordaron que la firma atiende de lunes a domingo, de 8 a 20 horas, en el Parque Industrial.
Gialluca remarcó que el impacto del aumento del gas envasado no puede analizarse de manera aislada. “Electricidad, combustibles, transporte y alimentos continúan ajustando sus precios en un contexto de inflación persistente, deteriorando el poder adquisitivo de las familias”, señaló, y advirtió que el costo de la energía vuelve a ocupar un lugar central en la agenda social.
La situación es particularmente crítica en Formosa y en gran parte del NEA, ya que son regiones que no cuentan con red de gas natural en el interior provincial. En ese marco, la garrafa se convierte en un recurso esencial para cocinar y calentar agua, tareas básicas que inciden directamente en la calidad de vida.
Desde la Defensoría del Pueblo insistieron en la necesidad de revisar la normativa vigente y reclamaron a la Secretaría de Energía de la Nación que reconsidere la desregulación del sector.
