El mundo de la música urbana y el pop internacional se encuentra en un estado de profunda conmoción. En las últimas horas, las autoridades de Estados Unidos confirmaron la peor noticia: encontraron muerto a Michael-Anthony Leones Espino, conocido artísticamente como "Mykee". El joven de tan solo 28 años, que brilló en escenarios de todo el mundo como bailarín de estrellas de la talla de Rosalía y Rauw Alejandro, se encontraba desaparecido desde hacía varios días.
La alerta se había encendido en las redes sociales cuando cuentas de fanáticos de la cantante española empezaron a difundir su foto pidiendo desesperadamente información para dar con su paradero. “Mykee, uno de los motopapis, ha desaparecido y desde las autoridades nos piden colaboración para ayudar a encontrarlo”, señalaba un posteo en Instagram que rápidamente se viralizó.
Lamentablemente, el misterio sobre su paradero terminó de la manera más dolorosa. La Oficina del Alguacil de Miami-Dade localizó su cuerpo sin vida en las inmediaciones de unas vías de tren en Miami. Los reportes preliminares de la policía estadounidense indican que la principal hipótesis sobre la causa del deceso apunta a un aparente suicidio.
Un talento que conquistó los escenarios mundiales
Con apenas 28 años, "Mykee" ya se había consolidado como un referente de la danza en la música urbana. Su enorme carisma y talento técnico lo llevaron a formar parte del staff oficial de la gira de Rosalía, siendo parte del selecto grupo de bailarines apodados los "motopapis". Además, acompañó en reiteradas oportunidades a figuras masivas como Rauw Alejandro y Myke Towers, recorriendo estadios en todo el planeta.
En sus redes sociales, donde cosechaba miles de seguidores, solía compartir el detrás de escena de las giras mundiales, los intensos ensayos y la buena energía que transmitía en cada show.
Las muestras de dolor y los mensajes de despedida de colegas, bailarines y fanáticos inundaron las redes tras conocerse el triste final. Sus compañeros de ruta lo recordaron como una persona de luz, cuya sonrisa y arte quedarán por siempre grabados en el corazón de quienes compartieron el escenario con él.
