El ex embajador argentino en China Sabino Vaca Narvaja lanzó este miércoles una fuerte advertencia sobre el rumbo económico del país durante su participación en Expo EFI 2026. En un contexto de transformación global, cuestionó la estrategia productiva local y marcó un contraste directo con el modelo productivo de Brasil.
Uno de los puntos más contundentes del diagnóstico de Vaca Narvaja fue la comparación con el modelo industrial impulsado por Luiz Inácio Lula da Silva. "Mientras el gobierno de Lula atrae más de 23 mil millones de dólares en inversiones de automotrices chinas para producir hasta un millón de vehículos por año, con integración local del 50% de autopartes, la Argentina avanza en la dirección inversa, facilitando la importación de vehículos sin aranceles", expresó.
El ex embajador advirtió que esto tendrá consecuencias directas: Brasil es hoy el principal destino de las exportaciones automotrices argentinas y, cuando esa nueva capacidad productiva entre en funcionamiento, los vehículos brasileños ingresarán al mercado local sin el arancel del 35% en el marco del Mercosur. "Esto reconfigura completamente la competencia para la industria local", sostuvo.
Durante su exposición, Vaca Narvaja planteó un cambio de paradigma global: “La economía dejó de ser solamente economía para convertirse en una herramienta de poder”. Según explicó, ya no alcanza con producir más barato o vender donde hay demanda. Las decisiones empresariales ahora incorporan factores geopolíticos como la seguridad de suministro, el acceso a mercados estratégicos y la estabilidad política, continuó.
También mencionó fenómenos como la disputa global por semiconductores, los subsidios industriales en Estados Unidos y Asia, y las nuevas barreras regulatorias en el comercio internacional. "La interdependencia ya no es un factor de estabilidad: es un instrumento de presión", resumió.
Asia, China y el nuevo motor del crecimiento
Vaca Narvaja destacó que más del 60% del crecimiento global proviene de economías emergentes, con Asia como epicentro. En ese mapa, China ocupa un rol central tras haber incorporado a más de 800 millones de personas al desarrollo.
También subrayó el peso de los BRICS, que concentran cerca del 45% de la población mundial y ganan protagonismo en la economía global. "Los mercados que van a traccionar la demanda global ya no son los mismos que hace veinte años", afirmó.
