Sturzenegger festejó una licitación que perdió Techint

El ministro defendió la adjudicación de los caños del gasoducto a la firma india Welspun y rechazó priorizar a Techint por su condición de proveedor local.

26 de enero, 2026 | 13.02

La licitación de caños para uno de los gasoductos centrales del esquema exportador de Vaca Muerta abrió un frente interno entre el gobierno de Milei y Paolo Rocca, luego de que Techint perdiera la compulsa en manos de una empresa india. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, habló de un sobreprecio de 40% que contenía la oferta de Techint respecto de la presentada por la firma india Welspun.

La decisión del consorcio Southern Energy de adjudicar la provisión de tubos a la empresa india Welspun, en detrimento de Techint, forzó al oficialismo a salir a explicar los motivos del desplazamiento del holding Techint. El ministro Sturzenegger apuntó a las condiciones de la oferta del grupo que lidera Rocca. “Grupo Techint habría ofrecido los caños 40% más caros. Aunque alguien quizás pensara que aun así debería habérseles adjudicado, creo que eso es indefendible”, sostuvo en un posteo de X (ex Twitter).

Según el argumento de Sturzenegger, convalidar ese diferencial de precios habría tenido efectos directos sobre el proyecto y sobre la economía en general. “Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones”, enumeró y agregó que, dado que “el precio del gas está fijo”, el sobrecosto se habría trasladado “con un precio mayor de la energía para miles de empresas (incluyendo pymes) y consumidores”.

Sturzenegger vs. Rocca: la pelea por Vaca Muerta

Sturzenegger recordó que “cada importación genera la necesidad de una exportación” y que, en consecuencia, “la importación a menor costo genera un cambio en el tipo de cambio que genera rentabilidad en otras industrias de exportación”. Para el funcionario, ese mecanismo explica “los beneficios de la apertura económica” y refuerza la idea de que cerrarse a insumos más baratos termina perjudicando la competitividad general.

“No proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país”, afirmó el ministro, que vinculó la discusión con la agenda de reformas laborales y productivas del Gobierno. “Si queremos ser competitivos no podemos imponer ineficiencias laborales, ni sobrecostos en los insumos. Si lo permitimos nunca quebraremos nuestras décadas de estancamiento”, planteó.

La controversia se profundizó cuando trascendió que Techint, luego de conocidas las ofertas, habría manifestado que estaba en condiciones de igualar o incluso reducir en un 40% su precio inicial. Sturzenegger reconoció ese movimiento y lo describió así: “Aparentemente GrupoTechint, luego de haber visto las ofertas, habría dicho que sí podía ofrecer los caños a un 40% menos”. Además, la empresa reclamó la posibilidad de ejercer un derecho de “first refusal”, es decir, la chance de mejorar cualquier oferta presentada por un competidor.

“¿Ahora cómo defendemos no darle el contrato a Grupo Techint?”, chicaneó el ministro. Según Sturzenegger, aceptar ese esquema implicaría alterar el funcionamiento mismo de las licitaciones. “Si las licitaciones se hacen otorgándole un first-refusal a una empresa, es probable que no se presenten muchos oferentes”, explicó. El motivo, dijo, es evidente: “Sabrían que muchas ofertas que hagan serían inútiles porque habrá una empresa que podrá ganarles luego de ellos presentar su precio”.

En ese escenario, el resultado sería “mucha menos competencia futura en el sector y, eventualmente, costos más altos”. “Si cambiaran el contratista porque Techint les ofrece el mismo precio luego de la licitación, la pérdida de credibilidad de las empresas sería total”, afirmó “El proveedor desplazado diría: 'Me presento en una licitación y luego me birlan mi oferta'”, agregó. La consecuencia, según Sturzenegger, sería directa: “A nadie le interesaría competir en el futuro para proveer insumos baratos a esta industria”.

La decisión se tomó en el marco del proyecto de exportación de gas natural licuado que impulsa Southern Energy. Se trata de la iniciativa más avanzada para licuar gas de Vaca Muerta y exportarlo desde la costa de Río Negro, mediante buques regasificadores, con contratos ya firmados con Alemania. El gasoducto de casi 500 kilómetros es una pieza central de ese esquema y la provisión de caños representa uno de los contratos más relevantes.

La advertencia de Rocca, que dejó trascender la posibilidad de cerrar la planta de Tenaris en Valentín Alsina si Techint no resultaba adjudicataria, sumó tensión política al conflicto. Esa amenaza no cayó bien en el gobierno de Milei, que viene habilitando importaciones de tubos para distintos proyectos energéticos y busca marcar un cambio de época en su relación con los grandes grupos industriales.