El turismo receptivo salvó las vacaciones de invierno, pero cayó el turismo nacional

El nivel de gasto por persona cayó con respecto a 2025 y reflejó la pérdida del bolsillo en Argentina. La contracara de la crisis económica local fue que los turistas extranjeros de países no limítrofes fueron récord en el primer semestre.

03 de agosto, 2026 | 15.00

Pese al buen balance del sector turístico, lo cierto es que las vacaciones de invierno 2026 fueron salvadas por el aumento del turismo receptivo. Al contrario, el turismo interno, de turistas nacionales, volvió a dar números magros, en el contexto de la caída del poder adquisitivo.

El panorama para el turismo ya aparecía complicado en la previa. Al arranque de las vacaciones de invierno en la provincia de Buenos Aires y CABA, el nivel de reservas era apenas del 55%. La apuesta del sector por las reservas de último momento terminó dando sus frutos, al superarse el 70% de ocupación en destinos clave como la Ciudad de Buenos Aires, Bariloche, Iguazú, Villa Carlos Paz, Mendoza, Ushuaia o Salta, precisó la Cámara Argentina de Turismo (CAT).

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La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) destacó que viajaron en total 4,6 millones de turistas por todo el país, un 5,9% más que en las vacaciones de invierno de 2025. Hubo mayor movimiento turístico que en las vacaciones de invierno del 2025", resaltó la CAT en el mismo sentido.

Además, la CAME remarcó que el impacto económico fue de 2,12 billones de pesos, también un 2,5% superior en términos reales a comparación con el año pasado. Otro punto positivo fue que la estadía fue de 4,0 días, levemente superior a los 3,9 días de 2025.

La caída del turismo interno

Sin embargo, el desagregado muestra un panorama menos optimista, ya que se compone de una importante suba del turismo receptivo y de una merma del turismo interno. En concreto, los 4,6 millones de turistas movilizados durante julio se dividen en 4,2 millones de nacionales y otros 400.000 extranjeros, señaló la CAME.

Para la CAT, "hubo mayor movimiento turístico que en las vacaciones de invierno del 2025", pero "con un claro impacto del turismo receptivo". Por su parte, la CAME admitió, en ese sentido, que "la llegada de unos 400.000 turistas internacionales ayudó a compensar la menor demanda del turismo interno".

De hecho, el informe de la entidad pyme advirtió que el gasto promedio por persona fue de 115.000 pesos, un 5,6% menos que en 2025 en términos reales, reflejando la pérdida del bolsillo luego de más de un semestre debaja en los salarios reales del sector privado registrado. Y una conclusión inevitable dado que se movilizaron 5,9% más de turistas pero gastaron solo un 2,5% más.

La CAT resaltó al respecto que la cantidad de turistas receptivos fue récord en el primer semestre, en tanto "durante la primera mitad del año ingresaron a Argentina 3,1 millones de turistas extranjeros, el nivel más alto de los últimos años".

El dato es llamativo dado que el tipo de cambio real se encuentra levemente más bajo que hace un año. Pero puede entenderse parcialmente en el hecho de que, en verdad, el fuerte aumento proviene mayormente de turistas de países no limítrofes (1,43 millones), lo que permite inferir una baja del turismo receptivo de las naciones fronterizas.

Es decir, Argentina sigue estando cara en dólares a nivel regional, mientras que los turistas europeos o norteamericanos, de mayor poder adquisitivo, siguen teniendo más resto para vacacionar en el país. La excepción es Brasil, que sí tuvo "una importante recuperación en los últimos meses; aumentando en un 19,8% en las primeras tres semanas de julio", destacó la CAT.

"Muchos extranjeros se vieron tentados a conocer el país, posiblemente y en buena parte alentados por la marca que fue dejando la selección a lo largo del Mundial", arriesgó la CAME como hipótesis para explicar la suba del turismo extranjero.