Con el litro de nafta superando los $2.000, llenar un tanque completo ya supera los $118.000. Frente a ese número, cada vez más argentinos están haciendo la misma cuenta: pasarse al GNC. Las conversiones crecieron un 40% en marzo respecto a febrero y un 70% en relación al mismo mes del año pasado. El fenómeno recuerda al boom que vivió Argentina después de la crisis de 2001, cuando el aumento de la nafta también empujó a miles de conductores hacia el gas.
El ahorro es del 60% en cada carga
La diferencia de precios entre nafta y GNC es contundente. Cargar 10 litros de nafta cuesta hoy $22.000. El equivalente en GNC —un tanque de 40 litros— sale $9.000. El ahorro en cada carga es del 60%. En el interior del país la brecha es aún mayor y llega al 50% adicional.
La explicación es simple: mientras la nafta subió un 25% en el último período, el GNC aumentó entre un 10 y un 15%. Hoy el litro de nafta cotiza $2.000 y el metro cúbico de GNC, $600.
Cuánto cuesta instalar el equipo y cuándo se recupera la inversión
Instalar un equipo de GNC cuesta alrededor de $1,5 millones, con planes de financiación en 12 y 24 cuotas y opciones de crédito bancario. Los equipos más usados son los de quinta generación, con cilindros de 40, 58 o 65 litros, cuyos valores van desde $1.100.000 a $1.350.000.
Para un conductor particular que recorre unos 10.000 kilómetros al año, la inversión se recupera en poco más de un año. Para quienes usan el auto de manera intensiva el retorno es mucho más rápido.
El caso de los conductores de aplicaciones
El ejemplo más llamativo es el de los choferes de plataformas de transporte como Uber o Cabify. Un conductor con alta rotación puede ahorrar hasta $30.000 por día, lo que se traduce en una ganancia indirecta de $900.000 por mes. En ese caso, el equipo se amortiza en apenas un mes y medio de trabajo.
Según datos de ENARGAS, solo en la provincia de Buenos Aires se registraron 3.795 conversiones en marzo. El promedio nacional se acercó a las 300 conversiones por provincia en el mismo mes.
El GNC también avanza en el transporte pesado
La tendencia no se limita a los autos particulares. El GNC se consolidó como una alternativa estratégica en el transporte de carga y pasajeros. Ya hay colectivos a GNC circulando en el AMBA y en Pilar, y camiones de gran porte que lo utilizan en rutas largas con ahorros operativos significativos.
El país cuenta con más de 500 estaciones habilitadas y corredores estratégicos que conectan el NOA, el centro y la Patagonia. Vaca Muerta se perfila como el motor del suministro, cubriendo la creciente demanda y permitiendo que YPF completara en 2025 la primera fractura hidráulica abastecida con GNC propio.
