La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró en abril un aumento de 2,5%, según informó la Dirección General de Estadística y Censos porteña. El dato mostró una leve desaceleración respecto del 3% de marzo, aunque dejó otro indicador que expone las dificultades del programa económico del Gobierno nacional para consolidar una baja sostenida de los precios: en apenas cuatro meses, el índice acumuló un alza de 11,6%, por encima del 10,5% de inflación anual que el oficialismo proyectó para todo 2026 en el Presupuesto aprobado en el Congreso.
Mientras el Gobierno sostiene que el proceso de desaceleración inflacionaria continúa y que el esquema de ajuste fiscal y ancla cambiaria permitirá reducir las variaciones mensuales en los próximos meses, los datos acumulados muestran que la dinámica de precios todavía se mantiene en niveles elevados para los ingresos de los hogares y para las proyecciones oficiales. El propio ministro de Economía, Luis Caputo, habló de una cifra de entre 2,5% y 2,7% para abril a nivel nacional, un valor alto para las estimaciones que se manejaban desde el oficialismo previo al estruendoso 3,4% de marzo.
El dato porteño funciona como anticipo de la inflación nacional que difundirá el INDEC este jueves. Aun si se confirma esa desaceleración, la inflación seguiría corriendo por encima de las metas contempladas por el Gobierno para el próximo año y lejos de un escenario de estabilidad consolidada.
MÁS INFO
De acuerdo con el informe estadístico porteño, los principales aumentos de abril estuvieron vinculados a transporte, vivienda, alimentos, restaurantes y salud. En conjunto, esas divisiones explicaron el 70,2% del incremento mensual del índice general. El rubro Transporte encabezó las subas con un incremento de 5,4%, aportando 0,6 puntos porcentuales al índice. El informe señaló que el aumento respondió principalmente a “las actualizaciones en los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar y, en menor medida, por las alzas en los valores de los pasajes aéreos y en el boleto de colectivo urbano”.
La evolución de los combustibles volvió a tener impacto sobre el resto de los precios de la economía, en un contexto en el que el Gobierno busca sostener la liberalización de precios regulados y reducir subsidios. El traslado de esas correcciones tarifarias y de costos se mantuvo presente en varios sectores, aun cuando el índice general desaceleró respecto del mes previo.
La división Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró una suba de 2,2%, con incidencia de 0,45 puntos porcentuales. Allí pesaron los aumentos en alquileres y expensas, además de los ajustes en el servicio de agua. El informe destacó que “las caídas en las tarifas residenciales del gas natural por red contribuyeron a quitarle presión a esta división”, aunque no alcanzaron para compensar el resto de los incrementos.
En alimentos y bebidas no alcohólicas, el aumento fue de 1,4%, por debajo del promedio general, aunque algunos productos básicos mantuvieron incrementos relevantes. El reporte indicó que el principal impulso provino de “Leche, productos lácteos y huevos (2,5%) y Pan y cereales (2%)”, mientras que la caída de frutas ayudó a moderar la suba del rubro. En las últimas semanas, distintas consultoras privadas detectaron cierta desaceleración en productos estacionales, aunque los precios de servicios y regulados continúan mostrando aumentos por encima del promedio.
Restaurantes y hoteles aumentaron 2,1%, impulsados por las subas en “los precios de los alimentos preparados en restaurantes, bares y casas de comidas”, mientras que Salud avanzó 2,5% por los ajustes en las cuotas de medicina prepaga. El informe porteño también mostró que tanto bienes como servicios subieron 2,5% durante abril.
En el acumulado anual los servicios crecieron más que los bienes: 12,6% contra 9,9%. En términos interanuales, los servicios treparon 36%, mientras que los bienes aumentaron 26,4%. Por otra parte, la denominada inflación núcleo, medida a través del agregado “Resto IPCBA”, avanzó 2,3% en abril y desaceleró su ritmo interanual hasta 32,1%. En contraste, los precios regulados aumentaron 3,3% mensual y aceleraron a 39,4% interanual. El informe destacó allí las subas en combustibles, medicina prepaga, agua y boleto de colectivo.
