Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA advirtió que el bono para jubilados perdió efectividad frente a la inflación y que la jubilación mínima acumula una caída real en el último año. El estudio también señala que el esquema actual de actualización no logra recomponer ingresos y consolida una pérdida sostenida del poder adquisitivo.
El principal problema detectado por el informe es que el bono compensatorio permanece congelado, mientras la inflación continúa erosionando su valor real. Actualmente, la jubilación mínima sin bono alcanza los $ 380.319, mientras que con el refuerzo llega a $ 450.319. Sin embargo, si ese bono hubiese sido actualizado por inflación desde su implementación, debería ubicarse en torno a los $ 155.386 y el haber total alcanzaría los $ 535.705.
Según el relevamiento, desde abril de 2025 la jubilación mínima con bono perdió 4,4% de su valor real. Además, el monto actual representa apenas el 74% del promedio registrado en 2018, último año previo a la utilización masiva de bonos compensatorios.
El informe explica que el bono pasó de representar el 29% del ingreso total de los jubilados en abril de 2024 al 16% en abril de 2026. Esa pérdida de peso dentro del haber mensual refleja el deterioro progresivo del refuerzo extraordinario.
Haberes en caída y deterioro acumulado
El trabajo reconstruye la evolución histórica de la jubilación mínima y muestra dos etapas claramente diferenciadas. Entre 2002 y 2013, en un contexto de recuperación económica, el haber mínimo aumentó cerca de 170% en términos reales, pasando de $269.040 a $728.630 a valores actuales.
Sin embargo, entre 2013 y 2024 comenzó una etapa de deterioro persistente. Durante ese período, el valor real de la jubilación mínima cayó casi 40% sin bono y alrededor de 25% incluyendo refuerzos. El momento más crítico ocurrió en febrero de 2024, cuando el haber mínimo tocó mínimos históricos.
El informe advierte que la fórmula de actualización vigente desde abril de 2024 —atizada por inflación pasada— permite cierta estabilidad nominal, pero no alcanza para recomponer el ingreso real de los jubilados. La situación se agrava porque el bono no se ajusta automáticamente.
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Qué puede pasar con los jubilados en 2027
Las proyecciones incluidas en el estudio no muestran una recuperación significativa. De acuerdo con estimaciones basadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, la jubilación mínima sin bono podría mejorar apenas 3,5% en términos reales hacia abril de 2027.
Pero el panorama cambia cuando se incorpora el bono congelado: la jubilación mínima con refuerzo permanecería prácticamente estancada en términos reales. Además, el bono perdería cerca del 58% de su valor real respecto al momento en que comenzó a implementarse la nueva fórmula previsional.
El análisis también muestra que la caída del poder adquisitivo ya no responde solamente a la inflación mensual, sino a un problema estructural del esquema previsional. Aunque los aumentos se actualicen por IPC, el deterioro del bono impide una verdadera recomposición de los haberes.
En un contexto de crisis económica y pérdida del poder adquisitivo, el ajuste sobre jubilados vuelve a convertirse en uno de los puntos más sensibles del frente social, especialmente para quienes dependen exclusivamente del haber mínimo para cubrir gastos básicos como alimentos, medicamentos y servicios.
