El gasto mensual en servicios de un hogar supera los $213.000 y cuadruplica la inflación

La canasta de tarifas aumentó 11,4% sólo en marzo, frente a un IPC de 2,9% y acumula una suba de 591% desde diciembre de 2023, según el informe de UBA-Conicet.

20 de marzo, 2026 | 16.30

El costo de los servicios públicos para un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) superó en marzo los 213.000 pesos mensuales, según el último informe del Observatorio de tarifas y subsidios del IIEP (UBA-Conicet), que detalló que esa canasta registró un incremento del 11,4% respecto de febrero y una suba interanual del 46%. El aumento se explica por subas en todos los componentes de la canasta: transporte, energía eléctrica, gas natural y agua potable. Según el informe, “los incrementos de tarifas en todos los servicios explican el aumento de la canasta”, en un contexto en el que los niveles de consumo no mostraron variaciones significativas.


En marzo, un hogar promedio del AMBA, sin subsidios, gasta 213.557 pesos, para cubrir sus necesidades energéticas, de transporte y de agua potable en el hogar. Desde diciembre de 2023 hasta el mes de marzo de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó 591%, mientras que se estima que el nivel general de precios lo hizo en 203%

El transporte continúa siendo el rubro de mayor peso dentro del presupuesto: en marzo demandó $101.026 por hogar, tras un incremento mensual del 14,8%. En segundo lugar se ubicaron los gastos en energía, con una factura promedio de $49.462 en electricidad y $28.025 en gas para usuarios de ingresos altos (N1). El servicio de agua, en tanto, alcanzó los $35.045.

El detalle por servicio

El informe detalla que el aumento mensual responde principalmente a actualizaciones tarifarias. “El incremento del gasto en 11,4% intermensual en la canasta de servicios lo explica esencialmente el incremento en todos los cuadros tarifarios”, señala el documento de UBA-Conicet. En el desagregado, el transporte mostró la mayor variación, impulsado por subas en las tarifas de colectivos tanto en líneas bajo jurisdicción nacional como en las de la Ciudad de Buenos Aires. “El costo promedio ponderado del boleto de colectivos, en marzo, aumentó 16,3% derivando en un aumento del gasto total en transporte del 14,8%”, precisa el informe.

En el caso del gas, la suba mensual fue del 14%, combinando ajustes tarifarios con un leve aumento en el consumo estacional. Para la electricidad, el incremento fue del 3,2%, mientras que el agua registró una suba del 12,6% en el mes. 

“El costo de la canasta total se incrementó 14 puntos porcentuales por encima del índice general de precios del periodo”, detalla el documento. En ese período, el transporte fue el componente con mayor incidencia: explicó 28 de los 46 puntos de aumento interanual.

En términos de ingresos, el impacto de los servicios públicos adquiere mayor relevancia, dado que las paritarias van a la zaga de la inflación. Según el informe, el gasto total representa el 12,3% del salario promedio registrado, estimado en 1.741.460 pesos para marzo. Esto implica que un ingreso promedio permite cubrir 8,1 canastas de servicios, por debajo de las 9,3 que se podían adquirir un año atrás.

Actualmente, los hogares abonan en promedio el 65% del costo de los servicios, mientras que el Estado financia el 35% restante. “En marzo se mantiene el nivel de cobertura en el 65%”, señala el informe, tras un incremento de 13 puntos porcentuales entre enero y febrero por la implementación del nuevo esquema de subsidios. Este conjunto de datos introduce un elemento de tensión en la medición del costo de vida

El INDEC no la ve

La evolución de la canasta de servicios públicos se ubica de manera sistemática por encima del índice general de precios, lo que plantea interrogantes sobre el peso que estos consumos tienen dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora el INDEC. La estructura del IPC se basa en una canasta de consumo cuya ponderación surge de encuestas de gasto de los hogares que no reflejan necesariamente los cambios recientes en la composición del presupuesto familiar.

En ese esquema, los servicios públicos tienen un peso relativamente menor frente a otros rubros, lo que puede atenuar el impacto de los aumentos tarifarios en el índice general. La diferencia entre el 591% de aumento acumulado en servicios y el 203% del nivel general de precios sugiere que la evolución de este componente no se traslada de manera proporcional al indicador de inflación. Esto se traduce en una brecha entre la dinámica del IPC y la percepción del gasto efectivo en los hogares.

El propio informe del IIEP permite observar este desfasaje en términos concretos. Mientras el índice general muestra una desaceleración en la variación de precios en algunos períodos, el peso de los servicios sobre los ingresos mantiene una tendencia creciente, en particular por el impacto del transporte. Además, la composición de la canasta introduce heterogeneidades. El nivel de cobertura de costos no es uniforme entre servicios ni entre usuarios, lo que implica que el impacto de las tarifas varía según el tipo de hogar y su nivel de ingresos.

En este contexto, la actualización de los cuadros tarifarios y la redefinición del esquema de subsidios aparecen como factores centrales para explicar la evolución del gasto en servicios. La transición hacia un esquema con mayor cobertura por parte de los usuarios se refleja en el incremento sostenido de la canasta. Al mismo tiempo, la indexación de algunos componentes, como el transporte en la Ciudad de Buenos Aires, introduce mecanismos automáticos de ajuste que refuerzan la dinámica de aumentos mensuales.