La flexibilización del mercado cambiario comenzó a reflejarse con fuerza en los movimientos de las empresas hacia el exterior. Durante el primer semestre de 2026, las compañías enviaron U$S 2.600 millones en concepto de dividendos, el mayor volumen registrado para ese período en más de una década, de acuerdo con datos difundidos por el Banco Central (BCRA).
La información fue presentada por el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, quien ponderó que las modificaciones introducidas en el régimen cambiario permitieron ampliar el acceso de las empresas al mercado oficial para cancelar obligaciones financieras, pagar importaciones y distribuir utilidades a sus accionistas en el exterior.
Desde el organismo señalaron que este proceso de normalización avanzó incluso en un contexto de menores ingresos por exportaciones agropecuarias, producto de la baja de los precios internacionales. Según explicaron, el nuevo esquema agilizó los tiempos y redujo las restricciones para concretar este tipo de operaciones.
La deuda comercial también comenzó a reducirse
Además del aumento en el giro de dividendos, el Banco Central informó que aproximadamente el 50% de la deuda comercial acumulada por las empresas hasta diciembre de 2023 ya fue regularizada.
La principal herramienta utilizada para ese proceso fueron los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), los títulos emitidos por la autoridad monetaria para ordenar los pasivos generados durante los años de mayores restricciones cambiarias. El organismo considera que este mecanismo permitió aliviar uno de los principales compromisos externos que mantenía el sector privado y avanzar hacia una mayor normalización del funcionamiento del comercio exterior.
Qué cambió con el cepo para las empresas
El actual esquema comenzó a modificarse en abril de 2025, cuando entró en vigencia la Comunicación "A" 8226 del Banco Central. A partir de esa normativa, las empresas quedaron habilitadas para remitir al exterior las utilidades generadas en ejercicios iniciados desde el 1 de enero de 2025. En cambio, las ganancias acumuladas durante los años en que rigió el cepo cambiario continúan alcanzadas por restricciones y no pueden girarse libremente.
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Las restricciones que siguen vigentes
Pese a los avances, el levantamiento del cepo para las empresas todavía no es total. Las personas jurídicas continúan impedidas de acceder al mercado oficial para realizar operaciones de atesoramiento y siguen vigentes limitaciones para cancelar determinadas deudas financieras con empresas vinculadas contraídas antes de diciembre de 2023, obligaciones que en gran parte deben resolverse mediante los Bopreal.
También permanece la denominada "restricción cruzada", que impide a quienes operan en el mercado oficial comprar o vender dólares financieros —a través del dólar MEP o contado con liquidación— durante un plazo de 90 días.
Desde el Banco Central sostienen que estas limitaciones tienen un alcance acotado y que no interfieren con el desarrollo habitual del comercio exterior ni con las operaciones corrientes de las empresas, ya que se concentran principalmente en movimientos financieros específicos.
En esa línea, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, ya había anticipado en mayo que la eliminación definitiva de todas las restricciones cambiarias para las compañías no figura entre las prioridades inmediatas del Gobierno, por lo que el proceso de flexibilización continuará avanzando de manera gradual.
