La economía real se hunde mientras Milei celebra la estabilidad macro

El economista Diego Coatz advirtió que la estabilidad macroeconómica no logra traducirse en una recuperación de la industria, el comercio ni el empleo formal.

11 de julio, 2026 | 13.04

La mejora de los indicadores macroeconómicos no alcanza para revertir la crisis de la actividad productiva ni del empleo. En este marco, el director ejecutivo de la consultora Desarrollo Industrial Diego Coatz advirtió que mientras la economía muestra señales de estabilidad macroeconómica, la actividad industrial y el consumo continúan atravesando un escenario de fuerte debilidad.

El economista sostuvo que el crecimiento actual está concentrado en sectores extractivos como la minería, el agro y el petróleo, al tiempo que buena parte de la economía real continúa en retroceso.

En diálogo con Splendid AM 990, Coatz afirmó que "la economía real está en caída" y explicó que, si bien el Producto Bruto Interno (PBI) muestra una mejora impulsada por actividades específicas, "la industria cayó casi 6%, el comercio también y la construcción sigue en niveles muy bajos". En ese sentido, remarcó que los sectores que hoy lideran el crecimiento representan menos del 7% del empleo total, por lo que su expansión no alcanza para compensar la pérdida de puestos de trabajo en el resto de la economía.

La destrucción de las PyMEs

Coatz detalló que las pequeñas y medianas empresas son las más afectadas por la actual coyuntura. "La PyME tiene menos margen para adaptarse. Cuando la actividad anda mal, el consumo no repunta, los salarios vienen cayendo y el empleo formal también. Se combinan tres factores que empujan el consumo hacia abajo", señaló. Según explicó, este escenario está acelerando un proceso de concentración económica ya que muchas empresas pequeñas enfrentan problemas financieros, dificultades para cobrar cheques y pérdida de ventas, mientras que las compañías con mayor respaldo logran absorber parte de ese mercado.

El especialista consideró que la estabilidad cambiaria y la desaceleración relativa de la inflación es insuficiente. "Estamos todos de acuerdo en que la economía tiene que ser estable y ordenada. Cualquier empresario valora que ya no exista la inestabilidad de hace dos años. Pero esa estabilidad tiene que venir acompañada de crecimiento económico y de sectores productivos que generen empleo", sostuvo.

En este escenario de una economía de dos velocidades, alertó que si el desarrollo de actividades como Vaca Muerta o la minería no logra derramar sobre el resto de la economía, esos mismos sectores podrían perder respaldo social. "El gran desafío es que ese crecimiento llegue al conjunto del aparato productivo", afirmó.

La avalancha importadora 

Coatz también cuestionó la política de apertura comercial en un contexto internacional que definió como cada vez más competitivo. Explicó que hoy muchos productos importados, especialmente provenientes de China, llegan al mercado con fuertes subsidios estatales, mientras numerosos países aplican políticas industriales para proteger a sus empresas.

"Hoy el mundo hace política industrial. Muchas de las grandes empresas globales crecieron gracias a subsidios, menores impuestos o créditos estatales. Argentina, en cambio, va en sentido contrario", sostuvo.

Respecto del impacto de las importaciones y las compras puerta a puerta, el economista consideró que si bien representan un desafío para algunos sectores, el problema principal sigue siendo la falta de demanda interna. "Cuando el mercado no crece, cualquier importación afecta mucho más. La prioridad tiene que ser volver a poner en movimiento la economía, recuperar el consumo, el crédito y los salarios", explicó.