El Gobierno enfrenta este mes vencimientos de la deuda por 25 billones de pesos y pondrá a prueba el poder de fuego acumulado por el Banco Central para lograr una renovación que postergue vencimientos para después de las elecciones presidenciales del próximo año mientras el valor del dólar reaccionó y expuso la endeble estabilidad monetaria y cambiaria.
Este lunes, la Secretaría de Finanzas hará el llamado para la primera licitación del mes, en la que solo se buscará renovar un poco más de 5,35 billones de pesos de la Letra de Capitalización (Lecap) que vence el viernes 12. Se espera un amplio menú de bonos para que el mercado no se tiente con apostar a la suba del dólar, como al cierre de la semana pasada.
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El vencimiento más fuerte es el último día del mes, cuando se concentran el Boncap por 2,84 billones de pesos; el Dual (el mejor resultado entre inflación y devaluación) por 6,8 billones; el Boncer por 4,3 billones, y el bono dólar link por 3.830 millones al tipo de cambio mayorista, equivalente a unos 5,3 billones de pesos.
La capacidad financiera de la administración libertaria para enfrentar estos vencimientos debería ser suficiente para lograr una renovación, incluso forzando una baja de las tasas de interés, que en los títulos a tasa fija están en terreno negativo y se transmiten a los ahorristas privados (familias y empresas) a través de los plazos fijos que van licuando el poder de compra.
Pero, en la últimas jornadas de la semana pasada, el Gobierno observó una creciente demanda de divisas que llevó el valor del dólar a cerca de los máximos del año, con un incremento de 2,3% en el precio mayorista en lo que va de junio para cerrar el viernes a 1.440,50 pesos, pese a las intervenciones de último minuto en la rueda que se estima realizó el Banco Central para evitar un cierre en alza previo al fin de semana.
El Banco Central eligió vender bonos dólar link para contener la corrida de la semana pasada, en un cambio de estrategia frente a la posición anterior de vender contratos de dólar futuro, lo que eleva el riesgo de pérdidas para la entidad pero también, cuando esas expectativas de devaluación no se cumplen le permite fuerte esterilización de pesos.
La entidad vende los bonos que obtiene del Tesoro a través de los canjes de deuda, en una estrategia de financiamiento indirecto del déficit fiscal, además del financiamiento directo que realizó hace dos semanas con la transferencia de ganancias contables por 24,4 billones de pesos.
El Banco Central cumplió la semana pasada con el piso de compras de divisas que se había fijado para este año, de 10 mil millones de dólares, pero todavía en términos netos, es decir descontando lo que le vendió al Tesoro para afrontar los vencimientos de deuda de la primera mitad del año, la cifra se acorta a 5.800 millones de dólares, que es lo que mira el mercado y el Fondo Monetario Internacional.
El Tesoro acumuló 2.932 millones de dólares, con datos al 3 de junio, entre colocación de deuda en el mercado local con bonos que pagan intereses como un plazo fijo pero con mayor tasa que los bancos, y compras al BCRA, pero todavía no le alcanzan para hacer frente al vencimiento del 9 de julio, por unos 4.400 millones de dólares entre capital y amortización de los bonos Globales (identificados como GD, de legislación extranjera) y Bonares (AL, de legislación local).
La posibilidad de salir con una colocación internacional, que permita no solo acumular las divisas para afrontar los vencimientos del segudo semestre sino que también sirva de indicativo de la confianza que el mercado deposita en la gestión libertaria volvió a alejarse al fin de la semana pasada cuando el riesgo país subió a 499 puntos después de tocar un piso de 485 puntos.
MÁS INFO
Mientras el mercado se mantiene cerrado para el Gobierno de Javier Milei y el ministro Luis Caputo, los dólares que mantienen la estabilidad cambiaria provienen del endeudamiento con el FMI y organismos internacionales y de las empresas.
El FMI, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros organismos multilaterales pusieron ya a disposición de Milei 20.168 millones de dólares mientras que las empresas emitieron deuda por 28.568 millones de dólares que luego vendieron en el mercado oficial de cambio.
Esos dólares recolectados con deuda que se deberá afrontar en los próximos años fueron utilizados para financiar la fuga de capitales, denominada Formación de Activos Externos por 39.032 millones de dólares en la administración de Milei. Otros 9.000 millones se utilizaron para pagar deudas y 4.000 millones para intervenir en los mercados u contener la suba de divisas, según estadísticas que aportó la cuenta de Amilcar Collante (@AmilcarCollante) en la red social X sobre datos del propio Banco Central.
