El consumo se derrumbó casi 10% en febrero y gana más terreno la tarjeta de crédito

Un informe del Banco Provincia muestra que, aunque el consumo sigue en retroceso, las compras con tarjetas de crédito ganan participación, en especial en salud, educación, impuestos y alimentos.

06 de abril, 2026 | 20.27

En un escenario marcado por la caída de ingresos, las tarjetas de crédito ganan cada vez más peso en los principales gastos de los hogares. De acuerdo con un informe de la Gerencia de Estudios Económicos (GEE) del Banco Provincia, el consumo total registró una baja interanual del 9,5% en términos reales en febrero, acumulando así diez meses consecutivos en descenso. Sin embargo, al analizar los medios de pago, se observa una tendencia divergente: mientras el gasto con tarjetas de crédito creció 1,2% en términos reales, el consumo con dinero en cuenta se desplomó 15,6%.

En el primer bimestre del año, las tarjetas incrementaron su participación en el consumo total en cinco puntos porcentuales frente al mismo período de 2025 y en 13 puntos respecto a enero-febrero de 2024, consolidando una mayor dependencia del financiamiento para sostener el gasto.

En qué gasta la gente que se endeuda

Esta tendencia también se refleja, e incluso se acentúa, en los rubros considerados esenciales, como alimentos, supermercados, farmacias, combustible, salud, educación, impuestos y servicios. En estos segmentos, el consumo total cayó 11,2% interanual real en febrero, impulsado principalmente por una fuerte contracción del gasto con dinero en cuenta, que retrocedió 20,9%. En contraste, el uso de tarjetas de crédito en estas categorías aumentó 17,3%.

Como consecuencia, la participación del crédito en los consumos esenciales creció ocho puntos porcentuales frente al primer bimestre de 2025 y 17 puntos en comparación con igual período de 2024, superando incluso la expansión registrada en el consumo total.

El informe también destaca diferencias entre rubros. En salud y educación, así como en impuestos y servicios, el consumo muestra una tendencia al alza en los últimos meses. En ambos casos, las tarjetas de crédito concentran la mayor parte de las operaciones: representan el 74% del gasto en salud y educación y el 45% en impuestos y servicios durante los primeros dos meses del año, los niveles más elevados entre las categorías analizadas.

Por otro lado, en supermercados, alimentos y combustibles, el consumo total continúa en retroceso. No obstante, esta caída se explica exclusivamente por la disminución del gasto con dinero en cuenta, ya que las compras con tarjeta mantienen un crecimiento interanual positivo. Esto llevó a que la participación del crédito aumentara siete puntos porcentuales en supermercados y alimentos y ocho puntos en combustibles respecto al año anterior.

En el caso de farmacias, perfumerías y ópticas, también se observó una baja en el consumo general, aunque en este rubro la caída se registró tanto en pagos con dinero en cuenta como con tarjetas. Aun así, la disminución fue más pronunciada en el primer caso, lo que igualmente elevó el peso relativo del financiamiento.

Por último, el reporte subraya un mayor uso de las compras en cuotas dentro de los gastos esenciales. En supermercados, por ejemplo, el consumo financiado con tarjeta Visa aumentó dos puntos porcentuales frente a 2025 y más de ocho puntos en comparación con 2024, consolidando al crédito como una herramienta clave para sostener el consumo diario en un contexto económico cada vez más asfixiante.