Los bancos advierten que la baja de la inflación no alcanza para reducir la tasa

Pese a la desaceleración de la suba de precios en abril, todavía no hay perspectiva de solución para la creciente morosidad en el endeudamiento familiar. Además, sin una baja de tasas en el horizonte cercano, el crédito para reactivar la económica sigue siendo sólo una promesa vacía.

19 de mayo, 2026 | 15.13

Pese a que la inflación por fin se desaceleró por casi un punto en abril luego de casi un año, los bancos advierten que ese dato por sí solo no alcanza para que se produzca una baja de la tasa de interés. Eso significa que, por ejemplo, todavía no hay en el horizonte una solución a la morosidad récord en los créditos familiares.

La semana pasada, el Indec reveló que la suba de precios de abril fue del 2,6%, una baja de 0,8 puntos porcentuales respecto al pico de 3,4% que mostró el IPC en marzo. Se trató de la primera baja intermensual desde mayo de 2025.

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Javier Milei celebró el dato y destacó estar por fin "retornando a la normalidad". Pero el sector bancario alerta que, al menos por el momento, la fuerte baja inflacionaria no será acompañada por un movimiento similar en las tasas de interés de plazos fijos y créditos. En verdad, las tasas, que desde marzo de 2024 dejaron de estar determinadas por el nivel impuesto por el Banco Central, registraron una baja ya durante marzo y abril, pese a que durante esos meses se conoció que la inflación terminó de traspasar el 3%.

Mayoritariamente, en este último bimestre bajaron entre 3 y 6 puntos en la mayor parte de los bancos, para pasar de un rango de 23 a 25 puntos a un rango de 19 a 23 puntos de tasa efectiva anual (TEM).

Por ahora, esta tendencia parece haber sido suficiente, y no continuará pese a la baja del IPC en abril, en parte porque la inflación continúa siendo relativamente elevada. "La inflación sigue siendo alta. No creo que alienten a que las tasas sigan bajando. Si se mantienen estables ya es un buen dato", anticipó a El Destape un importante representante de las entidades bancarias.

Otra fuente del rubro explicó que, por una cuestión "macroprudencial", las normas internacionales desaconsejan a los bancos realizar movimientos bruscos de la tasa de interés en función de la inflación de un único mes. En ese sentido, señaló que, en todo caso, sería necesario esperar a un par de meses o un trimestre completo de desaceleración en la suba de precios para que esa tendencia lleve a una nueva baja en las tasas.

El pronóstico no es alentador. Las consultoras advierten que es probable que haya una nueva baja de la inflación en mayo, proyectando un IPC de entre 2,2% y 2,3%. Sin embargo, aclaran que la suba de precios no caerá por debajo del 2% a corto plazo, debido tanto a la inercia inflacionaria como al impacto de la suba de los combustibles y los servicios en el resto de los precios de la economía.

Además, la misma fuente, que prefirió hablar en off, remarcó que los bancos todavía están devolviendo las tasas más altas pautadas para los plazos fijos previos. Al respecto, a las entidades puede no convenirles bajar rápidamente la tasa para así captar más fondos con los que renovar los vencimientos previos.

También subrayó que los bancos todavía tienen liquidez, por lo que tampoco necesitan fondearse mediante un mayor volumen de créditos productivos o familiares mediante una baja de su tasa de interés.

El problema de la morosidad familiar y la necesidad de la bicicleta financiera

El problema es que este mantenimiento de las tasas implica que, pese a la baja de la inflación, no hay a la vista una solución al problema de la morosidad récord en créditos familiares, buena parte de ellos tomados para consumos básicos.

Según el Índice de Vulnerabilidad Familiar, elaborado por el diputado Nicolás Trotta de Unión por la Patria, la proporción de hogares con cartera irregular (morosa) de créditos ascendió al 11,2% en febrero pasado, el mayor número de la serie que el BCRA mide desde 2010. Una suba de 0,6 puntos respecto a enero y una explosión de 8,3 puntos respecto a febrero de 2025.

Lo previsto por los bancos indica que las familias no podrán empezar a gozar de un financiamiento a tasas más bajas en los próximos meses. Además, por lo pronto, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, avisó el lunes pasado en su conferencia de prensa que "no se van a usar recursos del Estado para solucionar problemas particulares", en referencia al problema de la morosidad familiar.

Para el Gobierno, el freno a la baja de tasas supone un problema adicional. Es decir, que no habrá impulso a la dinamización de la actividad mediante un crecimiento de los créditos productivos, luego que el EMAE mostrara en febrero la primera baja interanual en 17 meses.

Aun así, Javier Milei y Luis Caputo se benefician relativamente de otro modo: evitando una profundización de la crisis del carry trade, que aflojó en el último bimestre de la mano de la suba inflacionaria y la baja de tasas.

"Entre octubre de 2025 y febrero de 2026 los activos financieros en moneda local generaron rendimientos que en promedio fueron de casi el 4% mensual medidos en dólares", explicó en ese sentido un informe del centro CIFRA de la CTA de los Trabajadores, el cual agregó que el nuevo contexto de baja de tasas, baja actividad y caída en la emisión de obligaciones negociables de las empresas "conspira con la sosteniblidad" de este mecanismo que necesita el Gobierno para refinanciar sus vencimientos de deuda.