Ante la falta de respuestas de Valdés, un municipio de Corrientes declaró la Emergencia Económica

En marzo, la comuna de Santa Lucía recibió cerca de 100 millones de pesos menos que el año pasado, una caída de coparticipación de alrededor del 33%. El intendente local adelantó más ajustes. 

10 de mayo, 2026 | 11.31

La provincia de Corrientes atraviesa una crisis financiera y administrativa estructural que ya no puede ser disimulada por los discursos de equilibrio fiscal del gobernador Juan Pablo Valdés. El Municipio de Santa Lucía declaró la Emergencia Económica por el plazo de 120 días: la medida responde a una caída del 22% en los ingresos reales y una inflación acumulada del 33% en lo que va del año.

La presidenta del Concejo Municipal confirmó la aprobación de la Ordenanza 005/26, disposición impulsada por el Ejecutivo local. De esta manera, con la medida aprobada por los ediles santaluceños se busca dotar a la Comuna de herramientas legales para afrontar la situación financiera actual.

A fines de abril, el intendente de Santa Lucía, Norberto Villordo, había confirmado en declaraciones a la prensa que el Municipio atraviesa una situación "muy delicada", en medio de una fuerte caída de la coparticipación. Según detalló, solo en marzo el Municipio recibió cerca de 100 millones de pesos menos que el año pasado, lo que representa una baja de alrededor del 33%.

Villordo remarcó que los servicios esenciales están garantizados, pero reconoció que la situación impacta de lleno en la gestión diaria: "Hay decisiones que uno no quiere tomar, pero que son necesarias en el marco de una administración responsable".

El jefe comunal explicó en ese momento que la reducción de recursos obliga a replantear el funcionamiento del Estado local. "Estamos atravesando una crisis, como la mayoría de las comunas del país, con una disminución importante de la coparticipación", señaló. En ese contexto, su gestión avanza en un plan de ajuste que incluye recortes de gastos, suspensión de la obra pública municipal y reducción de personal temporario.

El intendente Norberto Villordo afirmó hace unos días que la situación financiera de la comuna es "crítica".

Valdés se lava las manos por la crisis de los municipios y pide más ajuste salarial: "Saber decir que no"

Pese a los crecientes reclamos de los intendentes, el gobernador Valdés justificó el recorte de salarios en los municipios y les pidió a los intendentes que sigan con el ajuste. "Hay que saber administrar y ser eficientes, hay que saber decir que no", afirmó el mandatario radical. 

Pese a que el gobernador Valdés señaló que, tras 8 años en el cargo, su hermano Gustavo "deja la vara alta""sin deuda" y con un "manejo responsable de las finanzas", el “efecto dominó” municipal desmiente el relato del superávit y la prolijidad administrativa que busca imponer el oficialismo. 

El caso del municipio de Guaviraví, a cargo de Tomás Méndez Ribeiro, que despidió a trabajadores y reemplazó salarios por "vales de comida" durante abril, desnuda el falso discurso del gobernador radical. El mandatario radical le envió un mensaje a los intendentes para que profundicen con sus medidas: “Hay que ser inteligente con los gastos, hay que mantener funcionando todos los servicios y los intendentes van viendo la caída de la coparticipación y se están generando traumas en la economía local”, afirmó en declaraciones para el programa de streaming de El Litoral.

El gobernador remarcó la complejidad social de esas decisiones, pero no realiza ningún anuncio para aliviar la situación de los trabajadores. “No es sencillo porque muchas veces del otro lado están las personas, los proveedores y la verdad es que no es sencillo”, aseguró.

Mientras los intendentes exhiben arqueos de caja en cero y dificultades económicas, la Legislatura provincial aprobó sin debate un Presupuesto 2026 de 3,5 billones de pesos, bajo el argumento de garantizar un supuesto “federalismo provincial”. La contradicción es evidente: el poder político es el mismo, pero el colapso se extiende incluso a los municipios cercanos.