La crisis industrial sumó un nuevo capítulo de tensión esta semana. El Sindicato Obrero del Caucho, Anexos y Afines (SOCAYA) manifestó su profunda preocupación ante el cierre y desmantelamiento de la planta de la empresa Cabot, ubicada en Campana. La firma era la única productora nacional de “negro de humo”, un insumo considerado estratégico para la fabricación de neumáticos y diversos artículos técnicos.
La decisión empresarial dejó un saldo inmediato de 150 familias afectadas: 90 empleados directos y 60 indirectos que perdieron su fuente de sustento. Sin embargo, para la organización sindical, este hecho es apenas la punta del iceberg de una problemática mucho más profunda que afecta al entramado productivo del país.
A través de un comunicado, la conducción nacional del gremio advirtió sobre las consecuencias directas de la actual política económica. Señalaron que la combinación de recesión interna y apertura de importaciones está asfixiando a las pymes y grandes terminales. “Para el sector del caucho y del neumático, el impacto es devastador. Entregar la provisión de esta materia prima clave es rifar nuestra soberanía productiva”, expresaron desde el sindicato, haciendo referencia a que, de ahora en más, la industria local dependerá exclusivamente de proveedores extranjeros para obtener el negro de humo.
El cierre de Cabot no solo impacta en Campana, sino que genera un efecto dominó en toda la cadena. Según indicaron desde SOCAYA, distintas cámaras empresariales del sector ya vienen alertando sobre las dificultades para sostener la actividad debido a la caída del consumo y el aumento de los costos fijos.
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En el documento, el gremio sostuvo que la situación actual “pone en riesgo miles de puestos de trabajo” de manera directa e indirecta. Ante este escenario, ratificaron su compromiso de defensa de las fuentes laborales: “No vamos a ser testigos silenciosos de la desindustrialización de la Patria, ni de que el desarrollo que forjamos con lucha obrera y trabajo sea arrasado”.
Finalmente, la Comisión Directiva Nacional expresó su solidaridad con los trabajadores afectados en Campana y llamó a las autoridades a tomar medidas que protejan el mercado interno.
La organización concluyó con una fuerte proclama en defensa del modelo industrialista: “Sin industria nacional no hay Nación. Sin trabajo no hay dignidad”, reafirmando que continuarán en estado de alerta ante cualquier nuevo intento de achique en las plantas del sector.
