La derrota de Boca ante Barcelona de Ecuador por la cuarta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores dejó consecuencias que van más allá del resultado. El 1-0 en el Monumental Banco Pichincha de Guayaquil sumó la lesión de Leandro Brey, la segunda caída consecutiva como visitante en el torneo y, sobre todo, la expulsión de Santiago Ascacíbar que generó bronca en el mundo xeneize. Una bronca que Cristian Traverso se encargó de poner en palabras.
El multicampeón con el Xeneize fue contundente en TyC Sports al referirse a la acción del "Ruso". Señaló que no le encuentra explicación a la patada y que fue el propio Boca el que se generó el problema en una noche donde todo se complicó. Una opinión que no admite grises viniendo de alguien que ganó los títulos más importantes con la camiseta azul y oro.
La jugada que cambió todo
La expulsión llegó a los 32 minutos del primer tiempo. En una pelota dividida, Ascacíbar impactó con el pie en la cabeza de Milton Céliz, que estaba en el suelo. El árbitro colombiano Carlos Betancur no advirtió la gravedad en el momento, pero el VAR intervino y, tras la revisión, no quedaron dudas: roja directa por conducta violenta.
La acción se encuadra en lo que reglamentariamente se considera agresión, independientemente de la intencionalidad. La secuencia fue clara y la sanción, inevitable. Minutos después, el propio Céliz también vio la roja por un codazo sobre Leandro Paredes, lo que dejó el partido 10 contra 10 para todo el segundo tiempo.
La enseñanza de Russo que Traverso trajo al presente
Para graficar la gravedad de lo sucedido, Traverso recurrió a una enseñanza que le quedó grabada de su etapa como jugador bajo la conducción de Miguel Russo. El exentrenador de Boca, fallecido en enero de este año, tenía una regla clara para sus dirigidos: salir once y volver once. Esa era la premisa. Estar siempre completos en la cancha para poder pelear cada partido.
Un mensaje que cobra relevancia cuando se repasa lo que viene pasando con Boca como visitante en esta Libertadores. Tanto en la derrota ante Cruzeiro en Brasil como en la caída en Guayaquil, el equipo de Claudio Úbeda sufrió expulsiones en el primer tiempo. A Adam Bareiro le tocó en Belo Horizonte por doble amarilla, y ahora a Ascacíbar por roja directa. Un patrón que preocupa.
La diferencia con Aranda
Traverso también hizo una distinción clave. En el mismo partido, Tomás Aranda cometió una entrada fuerte que pudo haber derivado en otra roja. Sin embargo, el multicampeón la leyó de manera diferente: consideró que la acción del juvenil tuvo que ver con una jugada propia del partido, con la disputa natural de una pelota en juego, según consignó el sitio Planeta Boca Juniors. La de Ascacíbar, en cambio, fue otra cosa. Por eso su postura fue tajante al decir que no la acepta.
¿Se complica su lugar?
Más allá del análisis de la jugada, Traverso dejó una advertencia que puede pesar en el vestuario. Reconoció que Ascacíbar es un jugador inteligente, con experiencia y que se ganó su lugar en el equipo, pero lanzó la duda sobre si el regreso al once titular será automático, considerando que la competencia interna en el plantel es grande.
La sanción mínima es de un partido, que lo dejaría afuera del duelo clave ante Cruzeiro en La Bombonera el 19 de mayo. Pero al tratarse de una roja directa por conducta violenta, CONMEBOL podría extender la suspensión a dos fechas, lo que significaría perderse también el cierre de la fase de grupos ante Universidad Católica el 28 de mayo. En ese caso, Ascacíbar no volvería a jugar en la Libertadores al menos hasta los octavos de final.
