México ya se ha asegurado un puesto en las fases eliminatorias del Mundial y se ha asegurado el primer puesto del Grupo A, pero el partido del miércoles contra República Checa podría entrañar más riesgo de lo que sugiere la clasificación.
Los coanfitriones afrontan su último partido de la fase de grupos en el Estadio Azteca con seis puntos en dos partidos, tras haber vencido a Sudáfrica y a Corea del Sur sin encajar ningún gol.
República Checa llega con un punto tras caer 2-1 ante Corea del Sur y empatar 1-1 con Sudáfrica, lo que la obliga a conseguir un buen resultado para mantener vivas sus esperanzas en el torneo. Ese desequilibrio es lo que da emoción al partido.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
México sigue siendo el equipo mejor situado, ya que está invicto y cuenta con el apoyo de su público, pero la mayor urgencia de República Checa, unida a la posibilidad de que el local rote a sus jugadores, podría complicar la noche a los anfitriones.
El seleccionador Javier Aguirre se enfrenta al dilema habitual de un equipo ya clasificado: si proteger a los jugadores clave de cara a la fase eliminatoria o mantener el ritmo y el impulso ante su propia afición.
México ha sido más eficaz que espectacular. Su solidez defensiva ha sentado las bases para la clasificación anticipada, pero su ataque aún podría ganar en fluidez de cara a las siguientes rondas.
La admisión de Aguirre tras imponerse 1-0 a Corea del Sur gracias al gol de Luis Romo, de que lo de su equipo "no fue un gran partido", puso de relieve que México aún tiene margen de mejora a pesar de su récord perfecto.
El problema de los checos ha sido convertir las situaciones prometedoras en resultados. Se adelantaron ante Corea del Sur antes de acabar perdiendo, y luego se pusieron por delante frente a Sudáfrica gracias a un gol de Michal Sadilek pero acabaron encajando un penalti en los últimos minutos.
Patrik Schick sigue siendo el referente ofensivo del equipo, mientras que Tomas Soucek y Ladislav Krejci aportan una presencia aérea que podría poner a prueba a México, especialmente a partir de jugadas a balón parado y centros al área.
Esas situaciones podrían ser la vía más clara de República Checa para desestabilizar a una selección mexicana que podría estar buscando el equilibrio entre la ambición y la cautela.
Con información de Reuters
