Quién es la novia de Tomás Martín Etcheverry: así es Belén Raimondi, pareja del tenista argentino

El presente de Tomás Martín Etcheverry en el circuito ATP no solo se destaca por sus logros deportivos, sino también por el interés que despierta su vida personal.

14 de abril, 2026 | 16.28

El presente deportivo de Tomás Martín Etcheverry genera cada vez más interés dentro y fuera de las canchas. En ese contexto, la figura de Belén Raimondi también despierta curiosidad, especialmente por el rol que ocupa en la vida personal del tenista argentino y su constante acompañamiento en el circuito internacional.

El momento deportivo de Tomás Martín Etcheverry en el circuito ATP

El crecimiento de Tomás Martín Etcheverry en el circuito profesional ha sido sostenido durante los últimos años. A sus 26 años, el tenista logró consolidarse entre los mejores del ranking mundial, alcanzando el puesto 30 y sumando actuaciones destacadas en torneos de primer nivel.

Uno de los hitos más importantes de su carrera reciente fue la consagración en el ATP 500 de Río de Janeiro 2026, donde obtuvo su primer título en el ATP Tour. Ese logro marcó un punto de inflexión en su trayectoria y reflejó el avance competitivo del jugador argentino en el circuito internacional.

En el Masters 1000 de Monte-Carlo, Etcheverry enfrentó a Carlos Alcaraz en busca de un lugar en los cuartos de final. A pesar de su esfuerzo, el español logró imponerse y avanzar a la siguiente instancia. Sin embargo, el desempeño del argentino volvió a evidenciar su evolución y su capacidad para competir al más alto nivel.

Quién es Belén Raimondi, la pareja de Tomás Martín Etcheverry

Belén Raimondi es oriunda de La Plata, tiene 25 años y cuenta con una sólida formación académica. Se graduó como ingeniera industrial en 2024 en la Universidad Nacional de su ciudad natal, lo que refleja un perfil profesional que combina estudio y disciplina.

Su vínculo con el deporte ha sido constante a lo largo de su vida. Durante varios años se desempeñó como jugadora de hockey en el Club Estudiantes de La Plata, una experiencia que fortaleció su relación con la actividad física y la competencia. En la actualidad, mantiene el contacto con el deporte a través del tenis, que practica de manera amateur.

Este interés compartido por el tenis es uno de los puntos de conexión más fuertes con Tomás Martín Etcheverry, con quien además comparte la dinámica de viajes que implica el calendario internacional del circuito.

Una relación que creció junto a sus carreras

La pareja mantiene una relación de más de una década que comenzó en la adolescencia.

La historia entre Tomás Martín Etcheverry y Belén Raimondi se remonta a la adolescencia. La pareja lleva más de una década de relación, un recorrido que se inició cuando ambos tenían apenas 13 años y que se consolidó con el paso del tiempo.

A lo largo de esos años, atravesaron distintas etapas personales y profesionales, acompañándose mutuamente en sus respectivos caminos. El propio tenista destacó en diversas ocasiones la importancia de ese vínculo, al señalar que su pareja contribuye a mantener el equilibrio emocional en un contexto de alta exigencia como el deporte profesional.

Además, Etcheverry valoró el crecimiento conjunto que experimentaron a lo largo del tiempo, destacando el hecho de haber sido testigos de los logros del otro, tanto en el plano personal como en el profesional.

El rol de Belén Raimondi en la carrera del tenista

El acompañamiento de Belén Raimondi en la carrera de Tomás Martín Etcheverry es constante. La joven suele estar presente en distintos torneos, formando parte del entorno cercano del jugador en competencias clave.

Durante el Australian Open de este año, ambos compartieron la experiencia del torneo, en el que el argentino alcanzó la tercera ronda antes de quedar eliminado frente a Alexander Bublik. Este tipo de viajes no solo refuerzan el vínculo personal, sino que también aportan estabilidad en una carrera marcada por la exigencia y los desplazamientos continuos.

En redes sociales, Raimondi comparte imágenes de estos recorridos, mostrando parte de la intimidad de una relación que se sostiene en el tiempo y que acompaña el crecimiento profesional del tenista.

El vínculo entre ambos se presenta como un sostén importante dentro de la vida de Etcheverry, quien ha destacado en más de una oportunidad el impacto positivo que tiene su pareja en su día a día dentro del circuito.