Los amistosos de la Selección Argentina: 12 partidos, ningún europeo y el problema de las Nations League

A lo largo de estos cuatro años, la Selección Argentina jugó varios amistosos y ninguno de esos fue contra equipos europeos. En el medio, el factor de la Nations League que llegó para romper el calendario. 

17 de marzo, 2026 | 19.05

Días después de que se produzca la cancelación de la Finalissima ante España tras diferencias entre la AFA y la UEFA para definir una fecha y una sede, finalmente se confirmó que la Selección Argentina jugará un amistoso contra Guatemala en la última fecha FIFA previa al Mundial de México, Estados Unidos y Canadá 2026. Será el número 12 para el equipo que dirige Lionel Scaloni desde la consagración en Qatar 2022 y el segundo frente al seleccionado centroamericano; los restantes fueron ante Angola, Puerto Rico, Venezuela, Ecuador, Costa Rica, El Salvador, Indonesia, Australia, Curazao y Panamá. Este listado despertó nuevamente el debate acerca del flojo nivel de los rivales de la 'Albiceleste', que en menos de tres meses deberá defender su título.

Los números, si bien no siempre cuentan la historia completa, son un importante indicador de que estos partidos no presentan un desafío real para el combinado nacional: no sólo ganó en las once presentaciones sino que apenas recibió dos goles y anotó 33, un promedio de tres por duelo. Será la primera vez que Argentina no enfrenta a un país europeo durante la preparación para una Copa del Mundo, en una edición para la cual cuenta con una base sólida de jugadores pero, también, con la incógnita latente de si podrá igualar el nivel alcanzado en años anteriores y reinventarse de cara a la nueva competencia.

Hay dos argumentos que explican (aunque no sean suficientes para justificar) la ausencia de enfrentamientos amistosos con selecciones de primer nivel: el primero de ellos es la poca disponibilidad por cuestiones de calendario, una cuestión por la que el DT ya se quejó en 2025. "No es fácil que vengan a jugar acá, no tenemos posibilidades de jugar con los europeos por la Nations League", expresó Scaloni, días antes del cruce ante Venezuela por la anteúltima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. El torneo europeo, que comenzó en 2018, significó en muchas ocasiones un contratiempo para organizar encuentros; misma situación enfrentó Francia entre 2018 y 2022, después de salir campeón del mundo en Rusia, con la excepción de que Argentina no cuenta con un certamen similar.

El otro punto a favor de la 'Albiceleste' es que pudo demostrar un gran nivel durante el proceso clasificatorio, lo que le permitió obtener un cupo con varias jornadas de anticipación y darse el "lujo" de probar jugadores jóvenes en las últimas presentaciones. Con 38 puntos sobre 54 posibles, fue de principio a fin el mejor equipo de CONMEBOL. También en la Copa América 2024 se proclamó bicampeón, demostrando un gran nivel de juego a lo largo del certamen e imponiéndose en las instancias clave, un factor que mantiene intacto desde 2021. Desde estas perspectivas, no es descabellado llegar a la conclusión de que Argentina tuvo desafíos suficientes en este proceso y llega con un rodaje razonable al Mundial.

Sin embargo, el panorama no termina de despejar las dudas. El cruce ante España en la Finalissima hubiera sido una gran forma de medir en qué momento se encuentra el combinado nacional, tanto a nivel de rendimientos individuales como desde el funcionamiento colectivo. Y a pesar de que la química es innegable y de que el trabajo de Scaloni y su cuerpo técnico dejó una marca importante en el armado de la Selección, el presente de algunos futbolistas a nivel clubes no convence definitivamente a menos de tres meses del comienzo de la competencia: por ejemplo, Rodrigo De Paul en Inter Miami (junto con Lionel Messi, quien aún no confirmó su presencia aunque se sospecha que jugará), Leandro Paredes con su irregular paso en Boca Juniors, o el flojo momento que atraviesan figuras relevantes como Cristian Romero, Julián Álvarez y Emiliano Martínez.

Además, en este mismo período, otros países sudamericanos lograron concretar amistosos contra países de mayor nivel, algunos de ellos incluso contra europeos: Brasil se midió con España e Inglaterra en marzo de 2024, Colombia hizo lo propio con Alemania en junio de 2023 y con 'La Roja' en la misma fecha que la 'Canarinha', mientras que Uruguay jugó sus últimos encuentros contra los anfitriones México y Estados Unidos. También enfrentaron a naciones como Japón, Corea del Sur, Marruecos o Senegal, que se destacan como los mejores de sus federaciones a nivel continental.

Sin Finalissima, Argentina tendrá a Guatemala como su último rival antes del Mundial 2026 con estadio aún a confirmar. Aún con credenciales como último campeón del mundo y bicampeón de América, el seleccionado nacional llega a esta nueva cita en suelo norteamericano con la incógnita de si podrá mantener el rendimiento con el que deslumbró estos últimos años, y de si la falta de roce ante rivales de alto nivel será un factor decisivo de cara a la competencia.