Apenas un año después de la formación de Red Bull Racing, la marca de las bebidas energéticas se hizo con las instalaciones de la antigua Minardi para formar su segunda escudería, que surgió bajo el nombre de Toro Rosso. Desde su llegada a la Fórmula 1, la sede de Faenza se caracterizó por ser la cuna de los jóvenes talentos de la marca que después brillaron en la escudería principal, tal como sucedió con campeones de la talla de Sebastian Vettel y Max Verstappen.
La presencia de dos equipos dentro de una misma estructura fue objeto de debate en la máxima categoría, un tema que vuelve a surgir de vez en cuando y que pudo haber encontrado su episodio final esta semana. Y es que Red Bull GmbH, el grupo propietario que nuclea a ambas escuderías, había recibido una oferta de 3000 millones de dólares por Racing Bulls, una cifra bastante alta considerando que se trata de un equipo de mitad de tabla.
El hombre detrás del intento de adquisición de la escudería italiana era Andrew Herriot, el inversor estadounidense que hizo su propuesta a través de un fondo financiero de Abu Dhabi, según los informes publicados por The Times. La conexión habría venido de la mano de Dean Attew, antiguo asesor de Red Bull y que fue una figura central en la venta de los derechos de la máxima categoría a Liberty Media, aunque el desenlace no fue igual esta vez.
El motivo para rechazar la oferta
Lejos de mostrarse interesado en la tajada económica de la venta de la sede de Faenza, Red Bull prefirió rechazar la propuesta con el fin de mantener su estructura de formación de jóvenes que podrían convertirse en campeones en un futuro. Y es que el tener Racing Bulls en pista permite preparar a los pilotos para su eventual llegada al equipo principal, lo que supone un diferencial frente a otras escuderías, que deben relegar la formación a las competencias inferiores exclusivamente.
A esto se suma que Racing Bulls atraviesa una temporada admirable que hizo crecer su valor en el mercado, por lo que la proyección tiene una tendencia ascendente que hace que no tenga sentido vender ahora mismo. Pero claro, por fuera de lo económico, lo cierto es que la visión a largo plazo en la filosofía de la marca hace que sea inimaginable concretar la venta de la filial de Red Bull.
Copa de Constructores de la F1 tras el GP de Bélgica 2026
- Mercedes: 358 puntos.
- Ferrari: 285.
- McLaren: 195.
- Red Bull: 151.
- Alpine: 61.
- Racing Bulls: 61.
- Haas: 21.
- Williams: 11.
- Audi: 10.
- Aston Martin: 1.
- Cadillac: 0.
