Juan Manuel Cerúndolo pasó de su característico perfil bajo a convertirse en tendencia mundial tras derrotar a Jannik Sinner en Roland Garros. A los 24 años, el menor de los hermanos Cerúndolo volvió a captar la atención del tenis internacional con una victoria que está ligada a una historia personal de constante lucha para ser protagonista en el tenis.
Juan Manuel nació en una familia completamente ligada al alto rendimiento. Su hermano mayor, Francisco Cerúndolo, también es tenista profesional y desde hace varios años se mantiene dentro de la elite del ATP. Pero el deporte no termina ahí. María Constanza Cerúndolo, hermana del medio, desarrolló su carrera en el hockey sobre césped y tuvo experiencia en Las Leonas, además de jugar en Belgrano Athletic Club.
En ese contexto competitivo y familiar, "Juanma" construyó su personalidad dentro del tenis. Fanático de River Plate y zurdo natural, siempre estuvo al lado de su hermano en entrenamientos, viajes y competencias junto a Francisco. “Compartimos habitación, entrenamos juntos y tratamos de ayudarnos siempre”, había contado hace algunos años sobre su vínculo con su hermano. Sin embargo, como sucede en muchas familias, la convivencia también incluía discusiones y rivalidades. Francisco llegó a reconocer que de chicos se peleaban constantemente “por la PlayStation, los entrenamientos o cualquier pavada”.
El sacrificio silencioso de Juan Manuel Cerúndolo detrás del éxito
La historia de Juan Manuel también está marcada por decisiones difíciles. En 2020 decidió abandonar sus estudios para enfocarse exclusivamente en el tenis profesional. Pero apenas tomó esa determinación apareció la pandemia de coronavirus y el circuito mundial se detuvo por completo.
Durante meses tuvo que entrenarse dentro del living de su casa mientras el mundo permanecía paralizado. Como millones de deportistas, sufrió la incertidumbre de no saber cuándo volvería la competencia. Ese período fue clave para moldear su mentalidad. Mientras otros jugadores ya consolidados podían sostener estructuras profesionales más fuertes, Cerúndolo atravesaba una etapa fundamental de crecimiento deportivo y personal.
El Córdoba Open que cambió su carrera
Después de meses complicados, el gran punto de quiebre llegó en 2021. Juan Manuel Cerúndolo recibió una oportunidad en el Córdoba Open y terminó protagonizando una de las semanas más increíbles del tenis argentino reciente. Primero superó la clasificación sin perder sets. Luego comenzó a eliminar rivales de mayor experiencia y ranking. Entre ellos aparecieron nombres importantes como Thiago Seyboth Wild, Miomir Kecmanovic, Thiago Monteiro y Federico Coria.
La gran consagración llegó en la final frente al español Albert Ramos Viñolas. Con apenas 19 años, Cerúndolo se quedó con su primer título ATP tras imponerse por 6-0, 2-6 y 6-2, en una actuación que sorprendió al circuito entero. Ese torneo le permitió entrar en una lista histórica: se convirtió en uno de los jugadores con ranking más bajo en conquistar un ATP y fue el primero en 17 años en ganar un torneo desde la clasificación.
La presión después de la explosión
El impacto del Córdoba Open también tuvo consecuencias difíciles de manejar. Luego de aquel título, Juan Manuel cargó con expectativas muy altas y le costó sostener regularidad en el circuito principal. Las lesiones, los cambios técnicos y la presión mediática aparecieron rápidamente.
Incluso llegó a modificar el modelo de su raqueta buscando mejorar sensaciones dentro de la cancha, aunque los resultados no llegaron de inmediato. Aun así, nunca abandonó su objetivo de consolidarse entre los mejores jugadores del mundo. Continuó compitiendo en Challengers y Futures, viajando constantemente y reconstruyendo su confianza paso a paso.
El triunfo ante Sinner que lo relanza
La victoria sobre Sinner en Roland Garros representa mucho más que un simple resultado, significa la confirmación de que todavía puede competir contra los mejores del circuito. El italiano llegaba como número uno del mundo y máximo favorito, pero el argentino jugó un partido extraordinario desde lo táctico y emocional.
A pesar del impacto, Juan Manuel demostró su humildad tras un triunfo en el que aprovechó los problemas físicos de Sinner. "Es muy difícil para él, yo no podía ganar más de tres games por set. Me siento mal por él. Yo tuve suerte. Él merecía ganar en este partido, no sé bien lo que le pasaba, no sé si se estaba acalambrando o si era la presión, pero espero que se recupere pronto", indicó Cerúndolo.
"Claro que estoy muy feliz, hoy seguí intentando jugar mi mejor tenis, esta es mi mejor superficie y espero estar listo para el próximo partido. Tuve suerte, obviamente puse lo mejor y traté de jugar mi mejor tenis, pero tampoco me voy a agrandar y decir cualquier cosa porque la verdad no le estaba haciendo más de tres games por set", expresó luego de la victoria.
El triunfo rápidamente generó repercusión internacional y volvió a instalar el nombre de Cerúndolo en el centro de la escena del tenis mundial. En Argentina, además, renovó la ilusión de volver a tener protagonistas importantes en los grandes torneos del circuito ATP.
El futuro de Juanma Cerúndolo en el tenis argentino
A los 24 años, todavía tiene margen para consolidarse definitivamente en la elite. Su talento nunca estuvo en discusión, aunque las dificultades para sostener continuidad frenaron su crecimiento durante algunas temporadas.
Ahora, después del impacto generado en Roland Garros, aparece una nueva oportunidad para relanzar su carrera. Con experiencia, madurez y un perfil mucho más sólido, Juanma busca transformar esta victoria histórica en el punto de partida de una nueva etapa dentro del tenis profesional. Y mientras el apellido Cerúndolo sigue creciendo en el deporte argentino, el menor de la familia volvió a demostrar que también puede escribir capítulos propios.
