La contundente victoria de Bélgica por 4-1 sobre Estados Unidos en el partido de octavos de final del Mundial del lunes apenas se vio afectada por la polémica que rodea a la decisión de la FIFA de levantar la suspensión de Folarin Balogun, según el seleccionador belga Rudi García.
La inclusión del delantero estadounidense en la alineación había ensombrecido el partido después de que la FIFA suspendiera su sanción automática de un partido durante un periodo de prueba de un año, a pesar de la tarjeta roja que recibió contra Bosnia en dieciseisavos.
Sin embargo, García dijo que los jugadores no se vieron ni motivados ni distraídos por ello.
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"No, no fue necesario en absoluto", respondió García cuando se le preguntó en la rueda de prensa posterior al partido si había utilizado la polémica para motivar a sus jugadores de cara al encuentro contra los coanfitriones.
"Lo que realmente nos importaba era nuestro plan de juego. Queríamos dominar el partido, evitar su presión y jugar más arriba. Jugamos con maestría, con ganas y dedicación. Fue una gran noche para nosotros y una magnífica clasificación para cuartos de final".
La tarjeta roja de Balogun conllevaba una suspensión automática de un partido, lo que inicialmente le dejaba fuera del encuentro del lunes contra Bélgica.
Sin embargo, la FIFA suspendió la sanción durante un periodo de prueba de un año sin anular la tarjeta. El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que había solicitado que se revisara la decisión.
García señaló que la selección belga había sido informada del asunto de Balogun, lo que provocó enfado por parte de la federación belga y una controversia internacional más amplia.
"Les contamos lo que estaba pasando. El grupo es muy maduro. Contamos con líderes que nos ayudan a superar esto", añadió García.
"Les dije que lo que más importaba éramos nosotros. Nuestro equipo intentaba marcar los principios del juego, ya fuera en ataque o en defensa. También destacamos los puntos fuertes y débiles del rival, pero no analizamos nada más. No nos adaptamos al rival. Ese no es mi estilo como entrenador".
García, que anteriormente había criticado la decisión de la FIFA, comparándola con el Día de los Inocentes, dijo que Balogun había hablado con él tras el partido.
"Vino a hablar conmigo. Me gustó mucho eso. No es culpa suya. No es a él a quien hay que culpar. Y eso es lo que le dije. Aprecio mucho que viniera a verme", dijo García.
Estados Unidos pasó apuros en el partido y García sugirió que, en parte, esto tenía que ver con las secuelas que les había dejado Bélgica cuando les ganó por 5-2 en Atlanta en un amistoso disputado en marzo.
"En algunos momentos del partido daba la sensación de que les rondaba por la cabeza", dijo.
Bélgica se enfrentará a España el viernes en Los Ángeles, pero sin el centrocampista Amadou Onana, que abandonó el terreno de juego en la primera parte por una lesión de rodilla.
Más tarde reapareció con muletas y García señaló que parecía una lesión grave que podría poner fin a su participación en el torneo.
"Lo sentimos mucho por él, pero ahora que estamos en cuartos de final, queremos llegar a semifinales", añadió García.
Con información de Reuters
