La previa entre Rosario Central e Independiente por los octavos de final del Torneo Apertura generó un capítulo cargado de tensión. Tras las declaraciones de Néstor Grindetti sobre el arbitraje, el "Canalla" tomó una polémica determinación, ya que no permitirá el ingreso de medios partidarios del "Rojo" al Gigante de Arroyito. La medida generó enojo en Avellaneda y elevó aún más la temperatura antes de un cruce decisivo.
La decisión sorprendió en el fútbol argentino y provocó un fuerte malestar en Independiente. Rosario Central informó oficialmente que no acreditará a los medios partidarios del conjunto de Avellaneda para el encuentro correspondiente a los octavos de final del Torneo Apertura en el Gigante de Arroyito.
Desde la institución rosarina argumentaron que no pueden “garantizar la seguridad” de los periodistas identificados con el "Rojo" en un contexto de de supuesta tensión entre ambas parcialidades. La resolución fue comunicada formalmente a Independiente y rápidamente se convirtió en el centro de la polémica.
En respuesta, el club de Avellaneda emitió un comunicado destinado a las transmisiones partidarias que suelen seguir al equipo en cada compromiso. Allí explicaron que Rosario Central decidió no aprobar acreditaciones para la cobertura del partido y recomendaron a los periodistas no viajar por cuenta propia para evitar situaciones de riesgo. La medida es prácticamente inédita en el fútbol argentino y generó un fuerte rechazo tanto entre los hinchas como en el ambiente periodístico.
El comunicado de Independiente y la solución alternativa
Frente a la imposibilidad de transmitir desde Rosario, Independiente ofreció una alternativa para los programas partidarios. La dirigencia habilitará las cabinas del estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini para que puedan realizar la cobertura desde Avellaneda.
Según detalló el club, el estadio se abrirá únicamente si hay un mínimo de transmisiones confirmadas. Aunque la solución busca contener el conflicto, en Independiente consideran que la decisión de Rosario Central representa un antecedente preocupante para futuras coberturas en el fútbol argentino.
Además, en Avellaneda remarcan que el malestar no es nuevo. Durante toda la fase regular del Torneo Apertura, el "Rey de Copas" no pudo llevar público visitante en distintos encuentros y ahora sienten que la situación alcanzó otro nivel con la prohibición a los medios partidarios.
Las declaraciones de Grindetti que encendieron la previa
El clima caliente comenzó varios días antes del partido. El presidente de Independiente, Grindetti, se refirió públicamente a la designación arbitral y dejó una frase que cayó muy mal en Rosario. “Ojalá el domingo podamos hablar de fútbol y no de decisiones polémicas”, expresó el dirigente al referirse al nombramiento de Yael Falcón Pérez como árbitro principal del encuentro.
En Independiente también existe desconfianza por la presencia de Lucas Novelli en el VAR. El árbitro quedó apuntado tras su intervención en el polémico penal sancionado a favor de Boca en el empate ante el Rojo en la Bombonera. Las declaraciones fueron interpretadas en Rosario como una presión previa sobre los árbitros y alimentaron todavía más el enfrentamiento institucional.
El partido entre Rosario Central e Independiente aparece como uno de los cruces más atractivos de los playoffs del Torneo Apertura. El Gigante de Arroyito estará colmado por cerca de 47 mil hinchas y el ambiente promete ser electrizante.
En Avellaneda sienten que llegan condicionados a un encuentro determinante y sostienen que existe una mirada desfavorable hacia el club en las decisiones arbitrales recientes. Del otro lado, en Rosario consideran injustificadas las declaraciones previas y entienden que solo contribuyeron a generar un clima hostil.
