Edinson Cavani atraviesa el momento más difícil desde su llegada a Boca y su continuidad en el club quedó atada a lo que suceda con su cuerpo en las próximas semanas. Según reveló el periodista Flavio Azzaro en su programa AZZ Stream, el delantero uruguayo de 39 años medita rescindir su contrato antes de tiempo si no logra volver a jugar en lo que resta del primer semestre.
El panorama es preocupante: Cavani solo disputó dos partidos en lo que va de 2026. Sumó 25 minutos frente a Platense y 79 contra Racing –su única titularidad del año–, y desde entonces no volvió a pisar una cancha. La razón es una lesión lumbar que arrastra desde 2025, cuando sufrió un golpe en un partido ante Huracán que derivó en una hernia de disco.
El calvario físico que no se detiene
Lo que comenzó como un edema óseo en la vértebra L3 se transformó en un cuadro más complejo. Para evitar el dolor, Cavani empezó a compensar con el lado derecho del cuerpo, lo que agravó la situación y provocó la aparición de una hernia de disco que le genera presión sobre un nervio. A eso se sumaron inflamaciones en la bursa del psoas derecho, un músculo profundo que conecta la columna con la pierna.
En lo que va de 2026, el "Matador" se sometió a dos bloqueos anestésicos. El primero fue en enero y no dio los resultados esperados. El segundo se realizó en marzo, tras una recaída que lo dejó fuera de convocatoria, según consigno Planeta Boca Juniors. El propio Marcelo Delgado, director deportivo de Boca, confirmó la situación médica en Radio La Red: reconoció que al delantero le tuvieron que realizar dos procedimientos para intentar aliviar el dolor.
En Boca no son optimistas
Lo que agrava el escenario es la postura interna del club. Según informó el periodista Federico Cristofanelli en el mismo programa, en Boca no están convencidos de que Cavani vuelva a jugar en el corto plazo. No lo contaron para los últimos partidos y su regreso sigue siendo una incógnita.
De hecho, la dirigencia iba a elevar un pedido a la AFA para gestionar los permisos correspondientes por los bloqueos y evitar que salte el control antidoping. Sin embargo, decidieron no avanzar con el trámite al considerar que el delantero no regresaría en el futuro cercano.
Junio, el límite
La situación desemboca en un escenario concreto: si Cavani no llega a disputar un solo partido más antes de que termine el primer semestre, tomará la determinación de rescindir su contrato, que originalmente vence en diciembre de 2026. Su futuro en el Xeneize depende pura y exclusivamente de cómo evolucione su recuperación en las próximas semanas.
La posible salida anticipada del goleador uruguayo representa un golpe fuerte para el plantel de Claudio Úbeda, que ya lo perdió durante casi todo el ciclo al frente del equipo. De los 24 partidos que dirigió desde que asumió en septiembre de 2025, Cavani apenas estuvo presente en cinco. Su aporte goleador también fue escaso: cinco tantos entre 2025 y 2026, lejos de lo que se esperaba de una figura con más de 400 goles en su carrera y 23 títulos a nivel de clubes.
Si finalmente se concreta la rescisión, Boca deberá salir al mercado de pases de junio a buscar un centrodelantero que supla la jerarquía que Cavani no pudo aportar por sus problemas físicos. Una salida que generaría un impacto deportivo y simbólico en un equipo que se prepara para los octavos de final de la Copa Libertadores con la ilusión de pelear por la séptima.
