El Arsenal de Inglaterra metió varios goles de pelota parada y una de las figuras es, sin didua, el asistente del equipo quien es el responsable máximo de esta situación. Se trata de Nicolás Jover es uno de los nombres menos visibles pero más influyentes del Arsenal de Mikel Arteta. Francés, nacido en 1981, se especializó en un área que durante años fue subestimada en el fútbol de elite: la pelota parada. Su carrera no comenzó en los grandes bancos de suplentes sino en el análisis de datos y el estudio minucioso del juego, una formación que marcó para siempre su método de trabajo.
Jover dio sus primeros pasos profesionales en el Montpellier, donde se desempeñó como analista de rendimiento. Allí empezó a desarrollar una mirada específica sobre las acciones detenidas, entendiendo que córners y tiros libres podían ser una fuente constante de ventaja competitiva si se los trabajaba con la misma rigurosidad que el juego abierto. Ese perfil llamó la atención del Brentford, club pionero en el uso de estadísticas y métricas avanzadas, que lo incorporó como especialista en balón parado.
El gran salto llegó en 2019, cuando Pep Guardiola lo sumó al Manchester City. En ese contexto coincidió con Mikel Arteta, entonces asistente del entrenador catalán. En un entorno plagado de estrellas y figuras, Jover se consolidó como un técnico de consulta permanente, aportando variantes, bloqueos, movimientos sincronizados y lecturas específicas según cada rival. El City mejoró notablemente su eficacia en jugadas detenidas y su trabajo empezó a ganar reconocimiento dentro del fútbol inglés.
Cuando Arteta asumió como entrenador del Arsenal, no dudó en convocarlo. Jover se incorporó al cuerpo técnico en 2021 y desde entonces su impacto fue inmediato. El Arsenal pasó de ser un equipo irregular en pelota parada a convertirse en uno de los más temidos de la Premier League en ese rubro. Goles decisivos, rutinas originales, aprovechamiento del físico de sus defensores y una planificación casi quirúrgica de cada envío al área se transformaron en marca registrada.
Lejos del protagonismo mediático, Jover encarna una nueva generación de entrenadores: obsesivos del detalle, apoyados en el análisis y convencidos de que el fútbol moderno se define muchas veces en acciones puntuales. En el Arsenal, su trabajo es una de las claves silenciosas del crecimiento competitivo del equipo y de su consolidación como aspirante real en Inglaterra y en Europa.
