Escapó de la guerrilla, marcó 17 goles en un partido e hizo historia en el Mundial 2026: la historia de Quiñones

Julián Quiñones convirtió el gol del triunfo de México en el Mundial 2026, pero su historia incluye huir de la violencia y 17 goles en un partido y transformarse en ídolo del país azteca.

12 de junio, 2026 | 13.13

El Mundial 2026 ya dejó una de sus grandes historias. Julián Quiñones, autor del primer gol de la victoria de México frente a Sudáfrica en el partido inaugural, recorrió un camino tan sorprendente como inspirador. Nacido en una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado colombiano, emigró siendo adolescente, encontró una oportunidad en el fútbol y terminó convirtiéndose en héroe de una Copa del Mundo.

El triunfo 2 a 1 del "Tri" sobre los africanos en el debut del Mundial 2026 tuvo un protagonista excluyente: Quiñones. Cuando la pelota cruzó la línea de meta y selló el triunfo del seleccionado mexicano, el delantero celebró con una emoción que iba mucho más allá del resultado.

Su grito representó la culminación de una historia de sacrificio y esfuerzo. Porque detrás del atacante, que hoy brilla en el escenario más importante del fútbol mundial y en Al-Qadsiah, existe un recorrido marcado por obstáculos que parecían imposibles de superar. Para millones de aficionados mexicanos fue simplemente el héroe de la noche, pero para quienes conocen su pasado fue la confirmación de una historia de vida extraordinaria.

Una infancia marcada por la violencia en Colombia

Julián Andrés Quiñones nació el 24 de marzo de 1997 en Magüí Payán, una localidad ubicada en el departamento colombiano de Nariño. La región forma parte del denominado Triángulo de Telembí, una zona históricamente afectada por el conflicto armado, el narcotráfico y la presencia de grupos guerrilleros.

Durante su adolescencia convivió con una realidad compleja, donde la violencia condicionaba el futuro de muchos jóvenes. En ese contexto, el fútbol apareció como una vía de escape y una oportunidad para cambiar su destino para siempre.

Con 17 años, el delantero decidió abandonar su tierra natal en busca de una posibilidad que le permitiera desarrollarse como futbolista profesional. El camino lo llevó a Cali, donde comenzó a mostrar condiciones que rápidamente llamaron la atención de entrenadores y captadores de talento.

El día que marcó 17 goles en un solo partido

Mucho antes de convertirse en figura internacional, Quiñones ya protagonizaba actuaciones difíciles de creer. Mientras se formaba en la escuela Fútbol Paz, una institución dedicada al desarrollo de jóvenes talentos en Colombia, dejó una marca que todavía se recuerda con asombro: convirtió 17 goles en un mismo partido. La anécdota fue revelada años después por César Valencia, fundador y director deportivo de la institución, quien recordó el impacto que generaba el delantero en cada torneo juvenil.

No fue un hecho aislado. Durante su paso por Fútbol Paz acumuló una impresionante cantidad de goles y terminó como máximo anotador de diferentes competiciones nacionales. En uno de esos campeonatos alcanzó los 58 tantos y lideró a su equipo hacia el título. Aquellas cifras comenzaron a despertar el interés de clubes del exterior.

El salto a México que cambió su vida

En 2015 surgió la oportunidad que transformaría su carrera para siempre. Gracias a una alianza entre Fútbol Paz y Tigres de la UANL, Quiñones viajó a México para incorporarse a las divisiones juveniles del club regiomontano. La adaptación fue inmediata. Su potencia física, velocidad y capacidad goleadora lo llevaron a destacarse rápidamente en el torneo Sub-20.

Quiñones en uno de sus primeros partidos en Tigres de México, tras marcharse de Colombia.

Poco después comenzó a construir una carrera ascendente dentro del fútbol mexicano. Pasó por clubes como Venados de Mérida y Lobos BUAP antes de consolidarse definitivamente. El gran salto llegó con Atlas, donde fue una de las figuras fundamentales del histórico bicampeonato obtenido por la institución. Más tarde continuó brillando en América, uno de los equipos más exigentes y populares del país. Su crecimiento lo convirtió en uno de los delanteros más determinantes del continente.

La decisión que lo acercó a la Selección de México

A medida que su nivel crecía, también aparecieron las posibilidades de representar a nivel internacional. Aunque la Federación Colombiana de Fútbol siguió de cerca su evolución, Quiñones tomó una decisión que marcaría el resto de su carrera: representar a México.

Naturalizado mexicano, debutó con la camiseta del "Tri "en noviembre de 2023 y rápidamente se ganó el cariño de los aficionados. La elección estuvo vinculada no solo a cuestiones deportivas, sino también personales. México fue el país que le abrió las puertas cuando más lo necesitaba y donde construyó su carrera, formó su familia y encontró estabilidad. Por eso, vestir la camiseta nacional se convirtió en una forma de devolver todo lo recibido.

De promesa a héroe del Mundial 2026

La historia encontró un nuevo capítulo la Copa del Mundo. Con experiencia en la Liga Profesional Saudí defendiendo los colores de Al-Qadsiah, Quiñones llegó a la Copa del Mundo como una de las principales cartas ofensivas del seleccionado mexicano. Y respondió cuando más se lo necesitaban.

Su gol frente a Sudáfrica no solo entregó tres puntos fundamentales para el equipo anfitrión. También simbolizó el recorrido de un futbolista que pasó de escapar de un entorno atravesado por la violencia a convertirse en protagonista de una noche histórica. Para México fue el héroe del debut. Para el fútbol, la confirmación de que detrás de cada gran figura suele existir una historia capaz de trascender cualquier resultado.

Desde los campos de Nariño hasta el Estadio Azteca, pasando por una increíble marca de 17 goles en un partido y una exitosa trayectoria en el fútbol mexicano, el delantero construyó una historia que inspira a miles de jóvenes. Hoy su nombre aparece asociado al Mundial 2026 y a una victoria que quedará en la memoria de los aficionados mexicanos.