La goleada de Boca Juniors ante Defensa y Justicia dejó una preocupación en el plantel de Claudio Úbeda, a pesar del resultado. Ander Herrera, que venía siendo importante en la consideración del entrenador, sufrió una lesión muscular que lo marginará en un tramo clave de la temporada, con compromisos decisivos por Copa Libertadores y la definición del Torneo Apertura.
La contundente victoria de Boca por 4-0 en Florencio Varela parecía marcar una jornada ideal. Sin embargo, la lesión de Herrera cambió el panorama y encendió las alarmas en el cuerpo técnico. El club confirmó que el mediocampista español sintió una molestia durante la entrada en calor y quedó automáticamente descartado del partido.
Lo que en principio parecía una precaución terminó confirmándose como una noticia negativa a través del club: los estudios médicos revelaron un desgarro en el isquiotibial izquierdo grado 2, por lo que el volante quedará fuera de competencia entre tres y cuatro semanas, justo en la recta decisiva del semestre.
MÁS INFO
Qué partidos se pierde Ander Herrera
La lesión llega en el peor momento posible para Boca y también para el exjugador de PSG, que había logrado continuidad. En las próximas semanas, el equipo afrontará compromisos determinantes tanto a nivel local como internacional.
En la Copa Libertadores, Herrera no podrá estar en los duelos ante Cruzeiro, tanto en Brasil como en La Bombonera, que se disputará el 19 de mayo. Tampoco viajará a Ecuador para enfrentar a Barcelona SC, otro rival clave en la fase.
A nivel doméstico, la ausencia también impactará en el Torneo Apertura. Si bien Boca ya aseguró su clasificación a los octavos de final, el español no estará en el duelo pendiente frente a Central Córdoba ni en los cruces de eliminación directa, incluyendo un posible partido de cuartos. En síntesis, se perderá una seguidilla de encuentros que podrían marcar el rumbo del equipo en ambas competencias.
Un problema recurrente desde su llegada
Más allá del contexto inmediato, la lesión vuelve a poner el foco en un aspecto que persigue a Herrera desde su arribo al club en enero de 2025, procedente del Athletic Club. Se trata de su séptima lesión desde que llegó a Boca, una estadística que preocupa puertas adentro. En lo que va de 2026, ya había sufrido un desgarro grado 1 en el recto anterior del muslo derecho.
En esta oportunidad, la dolencia es más severa: un desgarro grado 2 que demandará al menos un mes de recuperación. Esto implica no solo perder ritmo competitivo, sino también volver a atravesar un proceso de rehabilitación en una etapa clave.
Para Úbeda, la baja del exfutbolista de Manchester United representa un dolor de cabeza importante. El entrenador venía encontrando en el español una alternativa confiable para el mediocampo, aportando experiencia, orden táctico y liderazgo.
Si bien no era titular indiscutido, su rol como relevo de jerarquía lo convertía en una pieza valiosa dentro de la rotación. En un calendario cargado, su presencia ofrecía variantes que ahora se reducen. Además, la seguidilla de partidos exigentes obligará al DT a reconfigurar el mediocampo y administrar cargas en otros futbolistas, algo que podría influir en el rendimiento general del equipo.
