La Fórmula Uno debería tener listo un plan para finales de año sobre el próximo reglamento de motores, que entrará en vigor en 2030 o 2031, dijo el miércoles su presidente ejecutivo, Stefano Domenicali.
En declaraciones a la prensa, el italiano respondió a las críticas de los pilotos sobre las unidades de potencia introducidas este año y señaló que los aficionados están disfrutando de las carreras, con las entradas para los Grandes Premios agotadas y un aumento de la audiencia televisiva.
Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, la organización que rige el deporte, está impulsando el cambio a motores V8 que funcionen con combustible sostenible a partir de 2031, y posiblemente un año antes si se llega a un acuerdo, y el abandono de los actuales V6 híbridos turbo.
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La FIA tiene la última palabra sobre el reglamento técnico y puede imponer su voluntad si no se alcanza otro acuerdo.
"Creo que el objetivo principal del futuro reglamento es mantener las cosas lo más sencillas posible", dijo Domenicali. "Llevar la F1 a una categoría de monoplazas más ligeros, con un combustible sostenible y, por supuesto, con electrificación, y dar a los pilotos, sobre todo, la oportunidad de darlo todo en un modo determinado".
"Y creo firmemente que, a finales de este año, estaremos en condiciones de presentar un paquete listo para ser debatido", agregó.
Domenicali señaló que hay dos opciones: esperar hasta el final del ciclo actual, en 2031, y enfrentarse a una situación en la que la FIA pueda presentar algo totalmente diferente, o bien que todas las partes llegaran a un consenso mucho antes de esa fecha.
"Creo que aquí se están manteniendo muchas conversaciones constructivas", afirmó. "De cara al futuro, hay muchos puntos de vista diferentes que cada uno defiende por distintas razones. Pero, antes de que termine el año, estaremos en condiciones de contar con el paquete adecuado para el futuro".
Mercedes, Ferrari, Audi, Honda y Red Bull son los actuales fabricantes de motores, y General Motors también tiene previsto suministrar los suyos propios al equipo Cadillac.
Los motores de 2026 tienen una distribución nominal del 50-50 entre energía eléctrica y de combustión interna, lo que ha generado el descontento de los pilotos, que se ven obligados a gestionar la energía durante la vuelta y no pueden ir a toda velocidad como antes.
La FIA anunció en junio un acuerdo sobre un paquete de cambios en el reglamento para reducir la proporción de potencia eléctrica en 2027 y 2028, cuando la distribución pasará a ser de 60-40 a favor de la combustión interna.
(Editado en español por Carlos Serrano)
