Amonestarse para escapar y ver al Indio Solari: la historia de Diego Placente con Los Redondos

La historia de un exjugador de River Plate y la Selección Argentina que se amonestó en un partido oficial para presenciar un histórico recital del Indio Solari y Los Redonditos de Ricota.

05 de junio, 2026 | 13.45

La muerte del Indio Solari reavivó innumerables historias vinculadas a su figura y al fenómeno cultural que representó junto a Los Redondos y trascendió la música. Entre ellas reapareció una historia tan curiosa como apasionante protagonizada por Diego Placente, exjugador de River Plate y actual entrenador de las selecciones juveniles de Argentina. El exdefensor confesó años atrás que llegó a buscar una tarjeta amarilla de manera deliberada para asegurarse la posibilidad de asistir a un recital de la banda que marcó su vida.

A comienzos del año 2000, Placente atravesaba un gran momento futbolístico en River. Consolidado como titular, también debía lidiar con una situación particular: acumulaba cuatro tarjetas amarillas y estaba al límite de la suspensión. El calendario no ayudaba. El "Millonario" debía visitar a Vélez Sarsfield en el estadio José Amalfitani y, pocos días después, afrontar un Superclásico frente a Boca Juniors.

Frente a ese escenario, el lateral tomó una decisión que todavía sorprende. Su intención era recibir la quinta amonestación contra Vélez para cumplir automáticamente la fecha de suspensión siguiente y llegar habilitado al partido más importante del semestre frente al eterno rival. Sin embargo, había un detalle adicional que terminó siendo determinante en su plan.

El recital del Indio Solari que cambió todos los planes

Durante la jornada en la que debía cumplir la sanción, Los Redondos tenían programado un recital en el estadio Monumental. Para Placente, fanático de la banda desde la adolescencia, perderse ese show era una posibilidad que ni siquiera contemplaba.

Años después, en una entrevista con TyC Sports, el exfutbolista recordó cómo intentó provocar la tarjeta amarilla que necesitaba. “Se venía el Boca-River y yo venía con varias amarillas. Si no era ese fin de semana, podía ser el siguiente. Tenía que sacarme la amarilla y elegí ese partido porque justo tocaban Los Redondos”, contó.

Lo más curioso fue que el árbitro Héctor Baldassi no parecía dispuesto a colaborar con el plan. “Había pegado una o dos patadas y no me sacaba la amarilla”, recordó entre risas. Finalmente, la amonestación llegó de una manera mucho menos convencional.

Cuando River ya ganaba el encuentro frente a Vélez, Placente encontró la oportunidad perfecta. Según contó, Baldassi terminó mostrándole la tarjeta amarilla por demorar un saque lateral. Esa sanción le permitió completar su objetivo: cumplir la suspensión en la fecha siguiente, asistir al recital y estar disponible para disputar el Superclásico.

“Seguía a Los Redondos desde los 15 años y no iba a poder verlos justo cuando tocaban en River, algo que en ese momento era muy difícil que ocurriera. Maté dos pájaros de un tiro. Jugué el Boca-River y vi a Los Redondos en el Monumental”, recordó. La anécdota rápidamente se convirtió en una de las más particulares que se recuerdan en la relación entre fútbol y música en Argentina.

El fanatismo de Placente por el Indio Solari

Con el paso de los años, Placente reivindicó su admiración por el Indio Solari y por el legado musical de Los Redondos. Incluso llegó a revelar que intentó conseguir un contacto para conocer personalmente al cantante. Para eso recurrió a una figura inesperada: Juan Román Riquelme.

Según contó en distintas entrevistas, buscó acercarse al líder de la banda a través de conocidos, aunque nunca logró concretar ese encuentro tan deseado. La admiración trascendía lo musical. Placente siempre destacó el estilo de vida de los artistas y el vínculo emocional que generan con su público.

“Me hubiera gustado ser músico, pero no tengo talento para tocar instrumentos. Me gusta cómo viven, cómo disfrutan lo que hacen y la profesionalidad que tienen. Los admiro muchísimo”, confesó. No se trató simplemente de un recital más. Para Placente, aquel show era tan importante que estuvo dispuesto a modificar su planificación deportiva para no perderse una noche irrepetible.

Dos décadas después, la anécdota sigue sorprendiendo y demuestra el sentimiento que el Indio y Los Redondos provocaron en la vida de cada uno de sus seguidores, que continuarán recordando al ídolo popular que este viernes se transformó en mito cultural de Argentina.