Lali Espósito hizo historia este fin de semana al colmar en dos ocasiones el estadio de River Plate como cierre de una gira que ya había agotado cuatro veces el Estadio de Vélez. Más allá del imponente despliegue escénico, la verdadera esencia de la emoción colectiva radicó en el significado del camino recorrido por la artista hasta su presente.
Para un público que la vio crecer en la televisión y en los escenarios desde su infancia, el show en Núñez se sintió como la consagración de una artista que construyó su carrera paso a paso con esfuerzo absoluto, recordando aquellos inicios en el circuito independiente cuando presentaba su primer disco solista -A Bailar- en el íntimo escenario de La Trastienda.
Estas presentaciones significaron el cierre definitivo de su exitosa gira internacional Atendiendo al demonio y el broche de oro se dio con una notable evolución artística en todos los frentes. Lali ofreció una propuesta superadora respecto a sus tours previos: sus vestuarios presentaron un diseño mucho más impactante y vanguardista, mientras que las canciones tuvieron arreglos musicales renovados, volcados hacia un sonido más potente y cercano al rock clásico de estadios.
El escenario del Monumental se transformó también en el epicentro de colaboraciones de primer nivel. La cantante estuvo acompañada por invitados locales de la talla de Duki, la icónica dupla pop Miranda! y el rapero Dillom. Sin embargo, la gran sorpresa de las jornadas y el momento más deslumbrante de la noche fue la presencia de la diva australiana Kylie Minogue, quien viajó especialmente a la Argentina para acompañar a la intérprete y cantar junto a ella Can't Get You Out of my Head y Padam.
La reflexión de Lali en medio de su segundo show
Durante el momento de mayor intimidad con sus seguidores, Lali se tomó unos minutos para hablarle al estadio y reflexionar sobre las complejidades del último año. La artista aludió a que haber permanecido fiel a sus convicciones y a su propia identidad le dio la posibilidad de crecer. "La verdad se sabe, se ve, se siente. Cuando algo es de plástico se siente, se nota. Así que les quiero agradecer por quererme como soy, por bancarme como soy", comentó.
"No saben qué satisfacción es ver este River repleto después de haber pasado un tiempo donde obviamente se me aconsejaba cerrar la boca, no enfrentarme a Milei, al Gobierno o a la gente que me agredía. Con tal de continuar con su sesgo, necesitaban tener lo que se llama ‘batalla cultural’. Pero se equivocaron", cerró Lali.
