Asuntos Pendientes: Nicolás Btesh se corre del rol de productor y se reinventa en su proyecto más honesto

Tras años detrás de escena, Nicolás Btesh se lanza al frente con Asuntos Pendientes, un disco rockero y personal que funciona como una búsqueda de identidad y una deuda saldada consigo mismo.

30 de marzo, 2026 | 15.36

Después de años construyendo el sonido de otros, Nicolás Btesh decidió correrse del detrás de escena para ocupar el centro. Asuntos Pendientes, su nuevo proyecto, condensa un proceso largo, cargado de búsquedas, dudas y decisiones postergadas. “Tenía ganas de hacer algo propio desde hace muchos años… pero acumulás deseo y al mismo tiempo acumulás miedo”, admite sobre un trabajo que funciona como punto de partida y ajuste de cuentas personal.

Rockero y crudo, el sonido del disco no es casual. Btesh se sumerge en una tradición que mezcla referentes internacionales y locales: The Rolling Stones, Tom Petty, Pescado Rabioso y una línea nacional que también incluye a Guasones. “La base son los Stones y de ahí va bajando”, dice sin vueltas. 

Ese regreso al rock también es físico. Después de años más ligado al piano y la producción, la guitarra vuelve a ser protagonista: “El disco es todo guitarra, todo”.

“Asuntos Pendientes”: el momento en que todo encaja

El proyecto nació casi como una necesidad urgente. “Lo tuve que poner en la agenda, tipo el martes que viene tengo una reunión conmigo”, cuenta. No hubo epifanía, hubo decisión. El título apareció antes que las canciones: “Lo único que tenía era un título: Asuntos Pendientes… y dije esto es el nombre del disco y de la banda”. A partir de ahí, todo empezó a tomar forma. “Abrís el libro y decís, bueno, va por acá”.

Lejos de la lógica digital, Btesh eligió grabar en cinta. “Hay algo del romanticismo de querer jugar a algo que no hice nunca”, explica. El proceso fue tan artesanal como exigente: “En 15 minutos entran cuatro tomas, después elegí lo mejor de cada una”.

El resultado es un disco con pulso vivo, grabado en simultáneo. “Hay algo especial en cómo se comporta el sonido… como el cine en fílmico, es distinto”. Pero la independencia fue aún más lejos: “Me autoproduje, automezclé… no se lo recomiendo a nadie”, dice entre risas. “Es un nivel de neurosis tremendo, pero lo logré”.

Si producir para otros es ceder, hacer un disco propio es exponerse. Y eso, para Btesh, fue el mayor reto. “El desafío era que se haga realidad… y que esté a la altura de mis propias expectativas”, reconoce. Pero también hubo algo más profundo: “Fue un proceso de aceptación… conformarme con quién soy”.

Nicolás Btesh junto a Tatito y Bruno Dante de Los Asuntos Pendientes / Foto: Gentileza Prensa.

Incluso su voz, ese instrumento tan personal, fue parte del conflicto: “No canto como otros, pero tampoco canto tan mal… me gusta mi voz”, dice entre risas. En Asuntos Pendientes, las letras ocupan un lugar central. Pero no fue fácil.

“Durante mucho tiempo la letra fue una traba… como no me gustaba lo que escribía, no componía”, confiesa. La solución fue abrir el juego, “Traté de que sea colaborativo, de manchar la hoja con amigos”. Aun así, hay una certeza: “No sé si soy el mejor letrista, pero las canciones tienen una intención”.

En tiempos donde las colaboraciones dominan el streaming, Btesh decidió ir a contramano, su disco no tiene invitados. “Estoy harto de los feats”, lanza. Y argumenta: “Algorítmicamente es un win-win, pero a veces las canciones quedan partidas al medio”. Su apuesta es otra: “Quería que sea una carta de presentación… que las canciones sean una sola cosa”.

Después de un año de trabajo, el disco está listo. Nueve canciones, tres adelantos y una presentación en vivo, con banda y espíritu rockero. “Mi idea es tocar el disco entero… armar como una fiesta”. Por ahora, no piensa en más: “Con un show estoy conforme… después veré”.

Después de años “dejando pedacitos” en proyectos ajenos, Btesh encontró una forma de recuperar su voz. “Le estás dejando cosas tuyas a todo el mundo… y llega un momento en que no sabés quién sos”, dice. Y ahí aparece la clave de todo el disco: “El trabajo más grande era reconectar con eso”. Asuntos Pendientes no es solo un álbum, es como él mismo lo define, una deuda saldada.