Mick Jagger, a sus 83 años: “Dejé las fiestas, cambié mi vida y sigo haciendo música”

A los 83 años, Mick Jagger reveló los hábitos que le permiten mantenerse activo y mantener una vida saludable.

28 de julio, 2026 | 12.27

A sus 83 años, Mick Jagger sigue sorprendiendo arriba del escenario con la misma energía que lo convirtió en una de las figuras más icónicas del rock. Mientras continúa lanzando discos con The Rolling Stones, el músico habló en una reciente entrevista para el pódcast de The New York Times sobre el paso del tiempo, el envejecimiento y las rutinas que, según él, le permiten mantenerse física y mentalmente activo.

Lejos de presentar una imagen idealizada de la vejez, Jagger reconoció que el cuerpo cambia y que hoy debe adaptarse a nuevas limitaciones. Contó, por ejemplo, que cuando juega al fútbol suele ubicarse como arquero porque ya no puede moverse con la velocidad de antes. "Todavía podés hacer muchas cosas, pero tenés que ser más cuidadoso", resumió.

Según el propio Mick, uno de los pilares de su vitalidad es el entrenamiento constante.

Uno de los pilares de su vitalidad es el entrenamiento constante. El cantante explicó que la actividad física forma parte de su vida desde chico gracias a la influencia de su padre, Basil Jagger, quien era profesor de educación física. Según recordó, fue él quien le inculcó la importancia de cuidar el cuerpo y mantenerse en movimiento durante toda la vida. Esa enseñanza terminó convirtiéndose en una rutina que nunca abandonó y que hoy considera fundamental para seguir actuando frente a miles de personas.

De acuerdo con el libro Pacto con el diablo: los hábitos saludables del Rolling Stone más dinámico del mundo, de Isidora Puiggené, el artista entrena entre dos y tres horas casi todos los días de la semana. Su preparación combina ejercicios de resistencia, calistenia, yoga, baile y trabajo cardiovascular, una exigencia acorde al intenso despliegue físico que mantiene en cada concierto.

El cambio de hábitos que marcó un antes y un después

Jagger también reconoció que hubo una decisión que resultó determinante para prolongar su carrera. Antes de cumplir los 60 años dejó atrás el consumo de drogas y redujo por completo el alcohol para poder sostener el nivel de exigencia que implica salir de gira. El músico explicó que entendió que su estilo de vida debía adaptarse a las demandas del escenario y que cuidar su salud pasó a ser una prioridad si quería seguir haciendo lo que más disfruta. “Dejé las fiestas, cambié mi vida y sigo haciendo música”, expresó en el podcast.

Después de más de seis décadas de fama mundial, el líder de The Rolling Stones admitió que la celebridad puede generar una sensación de aislamiento respecto de la vida cotidiana. Cuando le preguntaron cómo evita perder el contacto con la realidad, respondió con una receta sencilla, salir a caminar solo y hacer actividades comunes, sin buscar aislarse del mundo. Para él, mantener esos momentos de normalidad ayuda a conservar una perspectiva distinta de la vida fuera del escenario.

Además del entrenamiento y los cambios en su estilo de vida, Jagger aseguró que intenta no quedar atrapado en la nostalgia. En distintas entrevistas sostuvo que prefiere enfocarse en crear música nueva antes que vivir exclusivamente de los éxitos del pasado.

Esa filosofía también la aplica a su desarrollo artístico. Continúa estudiando técnicas vocales, observa a otros cantantes y busca que cada nuevo proyecto represente un desafío creativo. Para el músico, seguir aprendiendo y mantenerse curioso es tan importante como cuidar el cuerpo.

Durante la conversación con The New York Times, Jagger también cuestionó una idea muy instalada sobre el envejecimiento, que la edad necesariamente trae sabiduría. Con su característico humor, aseguró que, si alguna vez acumuló grandes enseñanzas, probablemente ya las olvidó.