El 4 de junio es una fecha muy especial en la provincia de Córdoba, ya que se celebra el Día del Cuarteto, establecido en 2013 por la Legislatura provincial a través de la Ley 10.174. Este día reconoce al cuarteto como parte esencial del patrimonio cultural cordobés y lo declara un género folklórico tradicional de la región.
La fecha conmemora un hito histórico: la primera transmisión radial de un concierto de cuarteto en Córdoba, que tuvo lugar el 4 de junio de 1943. En esa ocasión, el Cuarteto Característico Leo tocó en vivo para los oyentes de la radio LV3, marcando el inicio de lo que sería un ritmo emblemático para varias generaciones.
El cuarteto nació ese mismo año gracias a Leonor Marzano, quien desde el piano imprimió un ritmo que combinaba la tarantela y el pasodoble. Junto a su padre Augusto, Miguel Gelfo, Luis Cabero y Fernando Achaval, formaron el Cuarteto Característico Leo, que comenzó presentándose en localidades del interior de Córdoba y también en pueblos de Santa Fe.
Más allá de la primera emisión radial, lo que realmente afianzó al cuarteto fue la respuesta del público. Una gran cantidad de cartas solicitando presentaciones demostraron el impacto de la música. Entre ellas, se destacó una enviada por vecinos de Colonia Las Pichanas, en el norte de Arroyito, quienes invitaban a la banda a actuar en sus fiestas patronales.
Sobre esta invitación, se dijo que “es la música que más se acerca a la de las celebraciones de nuestros pueblos”. El baile en Colonia Las Pichanas, semanas después de la transmisión, se considera uno de los primeros grandes éxitos del cuarteto y marcó el comienzo de su crecimiento ininterrumpido en la región.
En 1987, el cuarteto dio un salto significativo cuando León Gieco invitó al Cuarteto Leo a presentarse en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, abriendo puertas para la difusión nacional del género. Al año siguiente, Carlos “La Mona” Jiménez se presentó en el mismo festival, consolidando al cuarteto como una expresión musical reconocida en todo el país.
La carrera de La Mona Jiménez fue fundamental para llevar el cuarteto a escenarios emblemáticos de Argentina, transformando el género en un fenómeno nacional. Años después, Rodrigo Bueno popularizó aún más el cuarteto con éxitos como Soy Cordobés, logrando que millones de argentinos se identificaran con esta música.
El cuarteto: de Córdoba al mundo
El 7 de junio de 2000, tras el fallecimiento de “El Potro”, la Legislatura provincial declaró oficialmente a la música de cuartetos como representante genuina del folklore cordobés. Así, se institucionalizó el 4 de junio como el día dedicado a este género, en homenaje a aquel debut radial del Cuarteto Característico Leo.
Además, la fecha rinde homenaje a Manolo Cánovas, histórico músico, compositor y fundador de Trulalá, una de las agrupaciones más influyentes en la historia del cuarteto. Su fallecimiento también ocurrió un 4 de junio, y su legado está profundamente ligado al crecimiento y evolución del género moderno.
En 2026, el Día del Cuarteto cobra un significado especial, ya que es la primera celebración luego de que la UNESCO declarara al cuarteto cordobés Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este reconocimiento internacional destaca al cuarteto como una manifestación cultural viva, transmitida de generación en generación y profundamente arraigada en la vida cotidiana de Córdoba.
Esta distinción no solo representa un orgullo para Córdoba, sino para toda Argentina. La UNESCO valoró aspectos como los bailes, códigos, artistas y la capacidad del cuarteto para reunir a miles de personas en torno a la música, consolidando su importancia cultural y social.
