Christopher Nolan reveló por qué cambió el final de La Odisea: "Era demasiado macabro y misógino"

Christopher Nolan explicó por qué cambió el final de La Odisea, el poema épico de Homero que llevó al cine con Matt Damon y Anne Hathaway.

31 de julio, 2026 | 16.45

Desde que se anunció la adaptación de La Odisea, Christopher Nolan quedó en el centro del debate entre los fanáticos de Homero. Antes incluso del estreno de la película, muchos cuestionaban que el director británico se tomara libertades con uno de los textos fundacionales de la literatura occidental. Ahora, el cineasta rompió el silencio y explicó por qué decidió modificar el final, uno de los momentos más controvertidos del poema original.

En una entrevista con la revista Time, Nolan reveló que hubo un episodio del relato clásico que prefirió dejar fuera de su versión por considerar que resultaba incompatible con la mirada contemporánea sobre la historia. "El final del poema es tan macabro y tan misógino que me vi obligado a excluir parte de ese material. Pero no quería descartarlo por completo en lo que respecta a lo que dice sobre los hombres y la forma en que libran la guerra", afirmó el realizador.

En que cambia el final de La Odisea

En la película, al igual que sucede en el poema de Homero, Odiseo regresa finalmente a Ítaca tras un extenso viaje y recupera el control de su reino enfrentándose a los pretendientes que buscaban casarse con Penélope durante su ausencia. Sin embargo, el texto clásico continúa con un episodio aún más violento. Después de la masacre de los invasores, Telémaco ejecuta a un grupo de esclavas acusadas de haber mantenido relaciones con los pretendientes mientras estos ocupaban el palacio. Esa escena, una de las más polémicas del poema, fue completamente eliminada de la adaptación cinematográfica. Para Nolan, esa omisión no implica suavizar el mensaje de la obra, sino replantear la forma en que llega al público actual.

Las diferencias con el poema no terminan allí. Mientras que en la versión de Homero Odiseo permanece en Ítaca una vez recuperado su hogar, la película propone un desenlace distinto: Odiseo y Penélope parten juntos hacia una nueva travesía. Aunque muchos espectadores interpretaron ese cierre como un final feliz, el director aseguró que esa nunca fue su intención. "Es la caída de la civilización, así que existe una sensibilidad muy sombría. El final habla de ciclos y puede leerse de manera pesimista, porque la historia parece condenada a repetirse. Pero también hay un componente esperanzador. Como dice Penélope: 'La civilización resurgirá'. Hay renacimiento y regeneración", explicó.

"Para mí era importante encontrar el equilibrio entre el pesimismo y el optimismo: por un lado, el pesimismo sobre aquello que pudo haber desencadenado la catástrofe de la Edad del Bronce; por el otro, el optimismo de pensar que las cosas positivas terminarán imponiéndose", concluyó.