Asombro en el tango por la voz de Carlos Gardel que revive con la inteligencia artificial

A 91 años de su muerte, la voz de Carlos Gardel sigue más viva que nunca, potenciada por avances tecnológicos que permiten escuchar su canto sin ruido y con calidad inédita. 

24 de junio, 2026 | 21.31

El 24 de junio de 1957, se publicó un extenso reportaje titulado “Cómo conocí a Gardel” en Mundo Argentino, que abrió una ventana única para recordar al Zorzal criollo. La serie arrancó con testimonios del maestro Julio De Caro, quien evocó tanto la figura artística como humana de Carlos Gardel desde su estudio en Carlos Pellegrini, cerca del Obelisco porteño.

De Caro destacó la evolución vocal del cantor con una frase que quedó grabada en la memoria colectiva: “Cada vez canta mejor”. Esta definición simple pero profunda reflejaba la admiración por un artista que, a pesar del paso del tiempo, seguía sorprendiendo por su calidad.

En contraste, años antes el monseñor Gustavo Franceschi había pronosticado en 1936 que «en seis meses nadie recordará a Carlos Gardel», una afirmación que quedó rápidamente superada por la enorme huella que el cantor dejó en la cultura popular. Curiosamente, Franceschi falleció inesperadamente en Montevideo un mes después de la publicación del reportaje en Mundo Argentino.

El legado de Gardel fue revivido por figuras como Mona Maris, Irineo Leguisamo, Astor Piazzolla y Edmundo Guibourg, quienes aportaron distintas miradas y calificativos como “Rey del Tango”, “Ídolo”, “la Voz Inmortal” y “Héroe”. Pero fue la sencillez del maestro De Caro la que mejor sintetizó su valor artístico.

El talento de Gardel con las nuevas tecnologías

Guillermo Elías, investigador especializado en tecnología de grabación sonora, destacó que desde 1912 Gardel ya sobresalía por su voz con alta fidelidad fonográfica, pese a las limitaciones técnicas de la época. En un registro acústico que priorizaba el volumen y limitaba los graves, el cantante combinaba un registro barítono-tenor con una calidad interpretativa excepcional.

Carlos Gardel revivió con la inteligencia artificial en la primera película de animación producida desde la UBA.

En 1926, con la llegada de la grabación eléctrica a Argentina, Gardel estrenó esta nueva técnica y demostró su habilidad para dominar tanto los graves como los agudos. Según Elías, Gardel sabía “'chamuyarle' y 'susurrarle al micrófono', centrando toda la atención en la estética, creatividad y plasticidad de la interpretación”, algo que lo colocó muy por encima del estándar de la época.

Como bien señala Clarín, más de 90 años después, su voz sigue acompañando la evolución tecnológica: desde los discos y la grabación estereofónica hasta el registro digital y las plataformas de internet.

Recientemente, la inteligencia artificial permitió captar la voz natural de Gardel sin ruido, acercándonos a la experiencia de escucharlo en vivo como nunca antes. Así, la voz del Zorzal criollo no solo se mantiene viva, sino que parece mejorar con el tiempo gracias a la tecnología, confirmando que realmente “cada vez canta mejor”.