Andrés Calamaro, músico: "No puedo repetir una melodía idéntica"

El músico habló sobre cómo vive la creación de nueva música y las versiones de sus hits en conciertos. Andrés Calamaro reflexionó sobre cómo es llevar adelante una carrera durante décadas.

26 de mayo, 2026 | 13.13

Andrés Calamaro reflexionó en profundidad sobre la permanente transformación de su propio repertorio a pesar del paso del tiempo y las décadas de rodaje que arrastran sus composiciones. El músico confesó que le resulta natural encontrarle nuevos matices y sentidos a sus creaciones cada vez que decide recrearlas sobre un escenario.

Lejos de atarse a la rigidez de las estructuras del pasado, el artista dejó en claro que la flexibilidad es parte esencial de su identidad al afirmar: "Soy incapaz de repetir dos veces una melodía idéntica, supongo que hice una virtud de la circunstancia". Para Calamaro, este enfoque mutante y dinámico representa una filosofía que excede lo estrictamente melódico y que traslada a todas las facetas de su existencia cotidiana.

Al analizar el oficio de subirse a un escenario, el cantautor ponderó la importancia de la interpretación por encima de la fidelidad exacta a un registro original. En diálogo con Billboard en noviembre del 2025, el músico argumentó que incluso las partituras más estrictas y con melodías previamente escritas siempre se encuentran sujetas a una dosis de teatralidad por parte de quien ejecuta la pieza.

Al mismo tiempo, Calamaro evaluó las conductas de las audiencias en el panorama actual, el ex Abuelos de la Nada describió el presente de la industria como una época simultáneamente extraña y linda. El cantante sembró ciertos interrogantes sobre el verdadero interés de los espectadores modernos y planteó sus dudas sobre si la gente asiste con el deseo genuino de cantar con fuerza durante el show o si simplemente prefiere registrar el momento a través de las pantallas de sus teléfonos.

Andrés Calamaro.

Calamaro reivindica a su público y la conexión que la gente tiene con su música

A pesar de estas observaciones sobre el impacto de la tecnología en los rituales de los conciertos, el compositor evitó caer en el resentimiento o la queja sistemática hacia los nuevos hábitos de consumo. Si bien reconoció que la proliferación de pantallas en los estadios a veces le genera distracciones o lo empuja a protestar en voz alta, valoró la transversalidad de su convocatoria.

El artista destacó que hoy tiene la fortuna de presentarse ante dos o tres generaciones de seguidores en simultáneo, aclarando que, por encima de cualquier reproche, el público siempre le ofrece emociones y un candor que sabe apreciar y agradecer. Finalmente, el músico dimensionó el carácter universal y democrático que ha adquirido su obra a lo largo de su extensa trayectoria, estimando que se ha presentado ante millones de personas en miles de recitales.

Calamaro celebró que sus canciones logren romper cualquier tipo de barrera socioeconómica, intelectual o cultural para unificar a los oyentes más diversos en un mismo sentimiento popular. En sus propias palabras, el alcance de su arte abarca "del campeón al derrotado. Del millonario al que vive en la calle. Del intelectual al que no tiene la primaria, del Rey hasta el mendigo, del científico premiado al taxista o mecánico".