No las tirés: por qué las cáscaras de banana son claves para tus plantas

Los restos de la banana pueden utilizarse para aportar nutrientes y levantar las defensas de las plantas. Cómo utilizarlas.

27 de febrero, 2026 | 09.23

Las cáscaras de banana suelen descartarse, pero se les puede dar una segunda oportunidad al utilizarlas como fertilizantes para las plantas. Se trata de un abono orgánico, ideal para sumar a tus macetas o árboles. 

En concreto, las cáscaras de banana forman parte de los abonos que pueden enriquecer el suelo sin contaminarlo, promueven la actividad microbiana y reducen la dependencia de otros productos industriales y con más químicos.

Por qué utilizar las cáscaras de banana como abono para tus plantas: los beneficios

Además de ser una gran materia orgánica para el compost, la cáscara de banana cuenta con muchísimos nutrientes para tus plantas. Algunos de estos son:

  • Fósforo y potasio: ambos sirven para fortalecer las raíces, estimular la floración de las plantas y la producción de frutos.
  • Calcio: fortalece a las paredes celulares y hace que las plantas sean "más fuertes" en contra de enfermedades o plagas.
  • Magnesio: facilita el proceso de fotosíntesis y hace que tengan un verdor más resplandeciente, saludable y colores más intensos.

Entre sus diferentes beneficios las cáscaras de banana aportan fósforo, potasio, cacio y magnesio (Crédito: Freepik)

Cómo usar la cáscara de banana como abono en las plantas

Los beneficios de las cáscaras de banana se pueden aprovechar de diferentes formas:

  • Infusión de cáscara de banana: cortar entre dos y cinco cáscaras y hervirlas en uno o un litro y medio de agua durante 10 a 15 minutos. Una vez frío, filtrar el preparado y volcarlo sobre el sustrato cada dos semanas. En período de floración, también se puede diluir una parte de esta infusión en cinco partes de agua y utilizarla para el riego.
  • Aplicación directa en el suelo: picar las cáscaras en pedacitos pequeños y enterrarlos a unos cinco centímetros de profundidad alrededor de la planta. Así, los nutrientes se liberan de manera lenta a medida que el material orgánico se descompone.
    Es clave no arrojar las cáscras de bananas a la tierra, sino aplicarlas con cuidado (Crédito: iStock)
  • Preparado fermentado: colocar las cáscaras en un frasco, cubrirlas con agua, tapar con un paño y dejar reposar durante siete días. Luego, procesar la mezcla, rebajarla con agua y aplicar el líquido en la base de las plantas.
  • En el compost: incorporar las cáscaras a la compostera para enriquecer el abono con potasio, fósforo y calcio. Lo ideal es esperar a que se desintegren por completo antes de utilizarlas, así se evitan malos olores y se optimiza su aporte nutritivo.