Los perfumes icónicos de los 90' que vuelven a ser tendencia en 2026

La década de los 90 revolucionó el mundo de las fragancias con creaciones inolvidables y musas legendarias. 

21 de enero, 2026 | 20.15

Los años 90 fueron una época única para la industria de la belleza y la moda. En esos diez años, las supermodelos dominaron las pasarelas, Alexander McQueen se consagró como un referente de la moda y Carolyn Bessette-Kennedy se convirtió en la it-girl más influyente de Nueva York. En paralelo, los perfumes de esa década dejaron una huella imborrable, con fragancias que hoy son verdaderos clásicos.

En los centros comerciales, las adolescentes solían probar perfumes con la esperanza de convencer a sus padres para comprarles el icónico Angel de Thierry Mugler, la primera fragancia gourmand que revolucionó el mercado. Jerry Hall fue la musa absoluta de este perfume dulce y adictivo, que combina notas de miel, chabacano, ciruela, durazno y jazmín con toques sensuales de vainilla, caramelo, almizcle y chocolate, todo contenido en un frasco recargable en forma de estrella.

Otra joya de los 90 fue el Trésor de Lancôme, lanzado en 1990. Este perfume, con su frasco de cristal y aroma delicado a pétalos de rosa, bergamota, durazno y piña, conquistó a las mujeres elegantes de la época. Su fragancia clásica y femenina, enriquecida con vainilla, almizcle y sándalo, ofrecía una gran fijación que lo convirtió en un imprescindible.

En 1993, Jean Paul Gaultier cambió las reglas con Classique, un perfume tan provocador como su creador. Inspirado en el corsé, su botella de cristal se volvió un símbolo de sensualidad. La fragancia mezcla notas de azahar, ginebra y vainilla, logrando un equilibrio perfecto entre lo seductor y lo audaz, que lo transformó en un clásico instantáneo.

El perfume Trèsor de Lancome es uno de los más vendidos de la marca.

Otras fragancias que regresan a la fama este verano 2026

Por otra parte, L'Air du Temps, aunque creado en 1948, alcanzó su máximo esplendor durante los 90. Esta fragancia, símbolo de paz y libertad tras la Segunda Guerra Mundial, se caracteriza por sus notas florales de jazmín y rosas, y es reconocida como el primer perfume floral picante de la historia, manteniendo su esencia atemporal.

El Eternity Fresh de Calvin Klein también marcó la década. Como bien recuerda Vogue, fue lanzado originalmente en 1988, con la modelo Christy Turlington como imagen, el perfume generó 35 millones de dólares en su primer año. Su aroma floral acuático, con notas de pera, bergamota, grosellas negras, peonía, rosa y jazmín, representa relaciones duraderas y auténticas, siendo un emblema de los 90.

Finalmente, no se puede olvidar la fragancia creada por Dominique Ropion, reconocida por su elixir amarillo y su caja roja inconfundible. Este perfume floral ofrece un recorrido sensorial que va desde la ciruela y mandarina hasta flores blancas como el nardo y jazmín, cerrando con un fondo envolvente de sándalo y vainilla, un clásico que sigue presente en muchos neceseres.