El príncipe Harry, de 41 años, atraviesa un momento complicado por el acoso reiterado de una mujer que, según su entorno, presenta antecedentes penales y posibles problemas mentales. Esta persona muestra una obsesión preocupante hacia el duque de Sussex, lo que generó alarma en su equipo de seguridad.
La situación alcanzó un punto crítico la semana pasada durante el juicio que Harry enfrenta contra Associated Newspapers Limited en el Tribunal Superior de Justicia de Londres. En esa ocasión, la mujer apareció sentada a pocos metros del príncipe, lo que causó inquietud inmediata, aunque los guardias no pudieron intervenir porque, al no ser policías, carecían de autoridad para hacerlo. Además, ella tenía derecho a estar en el edificio estatal.
Esta no es la primera vez que la mujer se acerca al príncipe. En septiembre pasado, lo siguió durante la gala de los Premios WellChild en Londres, y en una muestra aún más extrema de su obsesión, viajó hasta Nigeria en mayo de 2024, donde Harry asistió a eventos oficiales junto a Meghan Markle.
El entorno cercano a Harry reconoció que el duque está preocupado por esta situación, que pone en riesgo su seguridad y afecta su tranquilidad personal. La persistencia de esta persona y sus antecedentes generan un desafío importante para quienes se encargan de protegerlo.
¿Por qué no tiene más custodia oficial?
Tras abandonar sus funciones oficiales como miembro de la familia real en 2020, el duque perdió la protección policial financiada con fondos públicos, y desde entonces depende de un dispositivo privado cuando viaja a su país natal.
El hijo menor del rey Carlos III advirtió en varias ocasiones, a través de sus abogados, de que esta situación le coloca "en riesgo" y hasta llegó a afirmar que no se siente seguro llevando a Meghan y a sus hijos al Reino Unido sin un esquema de protección adecuado.
