Elegir de qué color vestirnos es una decisión que puede cambiar por completo la energía que transmitimos. Según los expertos en colorimetría y asesores de imagen, hay ciertos colores que nos iluminan y nos hacen ver vitales, mientras que otros nos apagan por completo. Todo esto depende de nuestro color de ojos, de piel y de cabello, y es mucho más complejo de lo que parece.
Mónica Rojo, asesora de imagen, explicó en diálogo con la revista CLARA que, por ejemplo, "en ojos marrones cálidos, la mirada gana profundidad con tonos inspirados en la naturaleza, como los tierras, los verdes oliva, el terracota, el cobre, el mostaza o el verde bosque". Pero eso no es todo: según el tipo de ojos marrones que tengas, van a haber ciertos colores que te van a favorecer más que otros.
Qué hay que tener en cuenta para saber qué colores te quedan bien
Sin embargo, la especialista aclara que no alcanza con mirar únicamente el color de los ojos para saber qué tonos favorecen más. "En realidad, el color de los ojos, por sí solo, no determina qué tonos nos favorecen. En asesoría de imagen trabajamos desde la colorimetría, que analiza el conjunto de la persona: el subtono de la piel, el color del cabello, el nivel de contraste y, por supuesto, el color de los ojos.
Es la combinación de todos estos elementos la que define una paleta realmente armónica", explicó Mónica. Esto significa que dos personas con ojos marrones pueden verse completamente diferentes usando la misma prenda. Mientras a una le favorece un vestido color mostaza, otra puede potenciar mucho más su rostro con un azul cobalto o un coral vibrante. Cuando la elección es la correcta, los ojos se ven más luminosos, la piel adquiere un aspecto más uniforme y el rostro luce naturalmente más fresco.
Qué colores favorecen según tu colorimetría
La colorimetría clasifica a las personas en cuatro estaciones: otoño, primavera, invierno y verano, y cada una tiene una paleta de colores que realza sus rasgos.
Otoño:
Las personas de esta estación suelen tener ojos marrones cálidos, avellana, miel o chocolate con reflejos dorados. En estos casos, los colores inspirados en la naturaleza son los grandes aliados. "En las personas de otoño solemos encontrar marrones cálidos, avellana, miel o chocolate con matices dorados. En estos casos, la mirada gana profundidad con tonos inspirados en la naturaleza, como los tierras, los verdes oliva, el terracota, el cobre, el mostaza o el verde bosque. Son colores que respetan la calidez natural de sus rasgos y potencian su luminosidad sin generar contrastes excesivos", explicó Rojo.
Primavera:
Aunque es menos frecuente, también existen personas primavera con ojos marrones. En general, se trata de ojos más claros y con destellos dorados. "Aquí, los ojos marrones suelen ser más claros y luminosos, con reflejos dorados o ambarinos que transmiten una sensación de calidez y frescura. Esta colorimetría se realza especialmente con tonos vivos y cálidos, como el coral, el melocotón, el turquesa, el verde manzana o azules limpios y luminosos. Son colores que aportan luz al rostro y consiguen que la mirada se perciba más brillante y llena de vitalidad", señaló la asesora de imagen.
Invierno:
En esta estación predominan los ojos marrones muy oscuros, casi negros, acompañados de un alto contraste entre la piel, el cabello y la mirada. "Cuando los ojos marrones pertenecen a una colorimetría de Invierno, normalmente son marrones muy oscuros, intensos e incluso casi negros, acompañados de un contraste elevado entre piel, cabello y ojos. En este perfil destacan especialmente los colores fríos y saturados, como el blanco óptico, el negro, el azul cobalto, el verde esmeralda, el rojo cereza o el fucsia, ya que refuerzan la intensidad natural de la mirada y aportan una imagen más definida y sofisticada", completó Mónica Rojo.
Verano:
También hay personas de colorimetría verano con ojos marrones, aunque no sea lo más habitual. En estos casos, suelen ser marrones suaves y fríos, por lo que los tonos delicados son los que mejor resultado ofrecen. El rosa empolvado, el azul humo, el lavanda, el gris perla, el verde salvia y el malva ayudan a iluminar el rostro sin endurecer las facciones y generan un efecto rejuvenecedor.
