Cómo detectar las señales de envejecimiento en nuestras mascotas y qué hacer para mejorar su calidad de vida

Detectar a tiempo los cambios físicos y de comportamiento en mascotas mayores y adaptar sus cuidados es clave para mejorar su calidad de vida en la vejez.

03 de febrero, 2026 | 11.12

El envejecimiento también forma parte de la vida de perros y gatos, aunque muchas veces cuesta detectarlo. Los cambios suelen aparecer de manera lenta y silenciosa, y no siempre resultan evidentes a simple vista. Conductas que se interpretan como caprichos o falta de ganas pueden ser, en realidad, señales de que la mascota está entrando en una nueva etapa y necesita algunos cuidados distintos.

Si bien cada animal es único, hay referencias generales, por ejemplo, los perros pequeños suelen entrar en la adultez mayor cerca de los 8 o 9 años, los medianos y grandes desde los 6 o 7, y los gatos alrededor de los 7 u 8 años. A partir de ese momento, el organismo comienza a funcionar a un ritmo más lento y aparecen transformaciones físicas y conductuales.

Cambios físicos y sensoriales

Una de las señales más frecuentes es la reducción de la actividad. Mascotas que antes eran inquietas ahora prefieren descansar más tiempo o se fatigan con paseos cortos. En los gatos, puede notarse una menor agilidad para saltar o trepar.

También son habituales los cambios en el cuerpo, como la aparición de canas, el aumento de peso, la pérdida de masa muscular o la rigidez en las articulaciones, especialmente después de estar mucho tiempo en reposo. A esto se suma, en muchos casos, una disminución de la vista o del oído, que puede generar confusión o mayor dependencia del entorno conocido.

El paso de los años también puede reflejarse en el comportamiento diario. Problemas para dormir, desorientación, cambios en el apetito o accidentes dentro del hogar son señales que merecen atención. En los gatos, puede observarse menos higiene personal; en los perros, mayor ansiedad o dificultad para adaptarse a nuevas rutinas.

Una de las señales más frecuentes de envejecimiento en animales es la reducción de la actividad.

Lejos de ser algo “normal”, muchos de estos cambios están relacionados con dolencias o patologías propias de la edad, que pueden tratarse o aliviarse si se detectan a tiempo.

Claves para una mejor calidad de vida

Acompañar a una mascota senior implica ajustar algunos aspectos de la rutina. Los controles veterinarios periódicos son fundamentales para prevenir y tratar enfermedades. La alimentación adecuada, pensada especialmente para animales mayores, ayuda a cuidar las articulaciones, el sistema cardiovascular y la función cognitiva.

El entorno también cumple un rol central, ofrecer superficies cómodas para descansar, facilitar el acceso a la comida y al agua, y mantener una rutina previsible contribuye al bienestar general. La actividad física moderada y la estimulación mental, adaptadas a cada caso, ayudan a mantener la movilidad y el equilibrio emocional.