El Chaqueño Palavecino eligió un estilo de vida en plena conexión con la naturaleza, instalándose en una finca de Rosario de Lerma, Salta, que combina tradición, confort y espacios diseñados para compartir con sus seres queridos. La propiedad del referente del folklore se extiende por varias manzanas y reúne una bodega artesanal, un restaurante privado y rincones pensados para el encuentro familiar.
Ubicada a pocos kilómetros de la ciudad de Salta, esta finca es un refugio donde la vida rural y la producción musical conviven en armonía. Rodeado de cultivos y animales, el cantante prioriza lo auténtico y la rutina diaria en este espacio que refleja sus raíces y el paisaje salteño.
Entre sus cultivos propios se destacan papas, ajos, cebollas, zapallos y tomates, que crecen en una huerta que le permite mantener un vínculo directo con la tierra. Además, conviven en la finca llamas, ovejas, caballos y perros, entre otros animales que aportan a ese ambiente natural y tranquilo.
Uno de los lugares más emblemáticos de la propiedad es el quincho, construido con cemento y madera, que incluye una parrilla y un cartel que dice “Un aplauso para el asador”, un claro reflejo del espíritu festivo y familiar que se vive allí.
La finca también cuenta con una pileta y juegos infantiles, ideales para que la familia disfrute al aire libre. La amplitud del terreno invita a realizar caminatas, paseos en bicicleta y momentos de descanso bajo la sombra de numerosos árboles y plantas que embellecen la residencia.
La finca del Chaqueño Palavecino cuenta con restaurante propio
Durante una transmisión de la Peña del Morfi, el cantante mostró detalles de su propiedad, donde además funciona un restaurante íntimo llamado “El Patio del Chaqueño”. Este espacio ofrece comidas típicas y está pensado para disfrutar de la gastronomía regional junto a música en vivo, generando un ambiente familiar y acogedor.
Complementando la experiencia culinaria, la finca cuenta con una bodega artesanal que produce vinos locales, sumando un toque especial a cada encuentro y celebración.
Dentro de la casa se encuentra un museo personal que guarda objetos y recuerdos de la extensa trayectoria artística del Chaqueño Palavecino. Allí se exhiben regalos, fotografías y elementos que marcaron diferentes etapas de su carrera, mostrando su dedicación al folklore y la cultura popular.
Entre los objetos destacados hay un espacio dedicado al fútbol, con camisetas firmadas por ídolos como el Flaco Schiavi y Diego Maradona, reflejando otra de las pasiones del cantante.
Además, la finca dispone de un estudio de grabación que permite continuar con la producción musical sin salir del entorno natural. Esta combinación de vida personal y profesional convierte a la propiedad en un lugar único, donde la creación artística se mezcla con la tranquilidad del paisaje salteño.
