Borges y Storni compartieron sus peñas, está abierto desde 1858 y fue el café preferido de Einstein en Buenos Aires: el bar notable para ir el fin de semana

Abrió sus puertas en la Buenos Aires de 1858 y hoy se consagra como una de las cafeterías más emblemáticas de la ciudad.

06 de mayo, 2026 | 15.59

Si alguien pregunta por la mejor cafetería de la Ciudad de Buenos Aires, es muy probable que más de una respuesta sea Café Tortoni. Fundada en 1858, esta cafetería se consagró como uno de los emblemas gastronómicos decimonónicos de la ciudad.

Hablar del Tortoni es hablar de la cultura porteña de las últimas décadas del siglo XIX y todo el XX. Su fundador fue Monsieur Jean Touan, quien eligió el nombre en homenaje al homónimo café de París, célebre durante la época del Directorio y donde intelectuales y artistas se reunían de manera frecuente. La misma suerte tuvo la versión argentina, y es que por su salón se podían ver a figuras como Borges, Alfonsina Storni, Carlos Gardel y el propio Albert Einstein.

Café Tortoni: el emblema decimonónico que persiste en el tiempo

El Café Tortoni desde fines de la década del '20 pasó a ser más que una cafetería. Fue en 1926 que se fundó la famosa Peña del Tortoni, un club cuya junta estaba integrada por Jorge Bunge, Germán de Elizalde, Quinquela Martín, Arturo Romay, Edmundo J. Rosas, Alejandro Savelieff y Gastón O. Talamón. 

El Café Tortoni tenía una peña con una junta formada por intelectuales y artistas. Foto: Café Tortoni

Desde entonces, el Tortoni se transformó en una pasarela de intelectuales y artistas de la época. Cuentan que Jorge Luis Borges se reunía a menudo allí con literatos, mientras que Alfonsina Storni, con su inconfundible sonrisa, pausaba la escritura de sus poemas para tomar un café y saborear la pastelería de esta cafetería.

El Tortoni tuvo grandes visitas ilustres. Fue en su viaja por la Argentina en 1925 que el mismísmo Albert Eistein decidió tomar un café en el gran salón de esta cafetería de estilo parisino. Otras grandes figuras que también tuvieron su paso por allí fueron Horacio Quiroga y Arthur Miller, Susan Sarandon, Susan Sontag, Vittorio Gassman, Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourouel y el filósofo Hermann Keyserling.

El tango, música popular por excelencia de la época, tenía también su lugar asegurado en el Tortoni. Y es que el mismísimo Carlos Gardel cantó más de una vez en su salón. Desde la página de la cafetería relatan: "Dicen los que saben, que en una recepción en La Bodega, en homenaje al dramaturgo y crítico español Jacinto Benavente, cantaron Carlos Gardel y José Razzano", pero esa no sería la única oportunidad, sino que, "en junio de 1927, también en La Bodega del Tortoni, Gardel contribuyó con su voz inigualable a inmortalizar una velada que agasajaba al dramaturgo Luigi Pirandello".

Visitar el Café Tortoni es viajar en el tiempo. Ubicado sobre Av. de Mayo 825 y abierto todos los días de 8 am a 9 pm, esta cafetería es un emblema decimonónico que persiste en el tiempo. Para quienes deseen ir, lo mejor es hacer una reserva o ir con tiempo, sobre todo los fines de semana, ya que es muy concurrido.