"Me fundí": un famoso diseñador hizo una fuerte confesión en medio del gobierno de Milei

La crisis del consumo y la apertura de importaciones golpean de lleno a la industria local, y una figura del diseño contó cómo tuvo que cerrar un negocio y rearmar su trabajo para seguir en pie. 

30 de enero, 2026 | 15.48

La industria textil argentina atraviesa uno de sus momentos más delicados, atravesada por la caída del consumo y la llegada masiva de productos importados a bajo costo. En ese contexto, Benito Fernández contó públicamente que tuvo que cerrar uno de sus locales y reorganizar por completo su estructura de trabajo para poder seguir adelante.

En declaraciones televisivas, el artista fue contundente al describir el impacto personal y profesional de la crisis. “Yo cerré mi Prêt-à-porter el año pasado. Por tercera vez en mi país me fundí: en el 2001, en 2020 y en 2025. Me quedé con la alta costura”, afirmó, marcando una línea clara entre lo que ya no pudo sostener y el nuevo rumbo que tomó.

El cierre del local no solo afectó su emprendimiento, sino también a quienes trabajaban con él. Según explicó, en ese espacio empleaba a 14 personas y articulaba con ocho talleres. “Es imposible producir en este país. Hace cuatro gobiernos que nos vienen destruyendo”, expresó, al tiempo que advirtió sobre el efecto dominó que puede generar la apertura comercial: “Que Argentina se haya abierto tanto a importar me da pánico. Las marcas que están en los shoppings van a bajar los precios porque traerán todo de China, pero los perjudicados serán los talleres y las marcas chicas”.

Además, fue aún más directo al referirse al impacto de los productos asiáticos en el mercado local. “La ropa china está destrozando el mercado local”, sentenció, y aclaró que su reclamo no apunta a subsidios, sino a políticas de acompañamiento al sector. En ese sentido, puso como ejemplo a otros países: explicó que en lugares como España o Brasil la industria de la moda logró fortalecerse gracias a estrategias estatales sostenidas.

El futuro de Benito Fernández

El diseñador explicó que el pase definitivo a la alta costura fue una decisión estratégica para reducir riesgos financieros. “Había un desfasaje financiero muy importante y no tenía esa cintura”, contó sobre el sistema del Prêt-à-porter, donde debía pagar colecciones por adelantado y cobrar recién meses después. En cambio, detalló que ahora trabaja con un esquema más previsible: “Puedo hacer 100 vestidos o 10, pero invierto cuando me dejan la seña, compro el género, y cuando termino el vestido, me lo pagan”, explicó.